Los encargados piden materiales y mano de obra urgente para realizar reformas y recuperar el suministro.
El refugio "Ángeles de 4 patas", ubicado en Godoy Cruz, atraviesa una situación desesperante. Desde principios de enero, más de 140 perros se quedaron sin el suministro básico de agua debido a un conflicto vecinal que impide el ingreso del camión cisterna. Este establecimiento, que cobró notoriedad nacional tras ser visitado por el presidente Javier Milei a fines de 2023, alberga actualmente a un total de 250 animales que dependen exclusivamente de la asistencia externa para sobrevivir a las altas temperaturas.
Tradicionalmente, el refugio era asistido dos veces por semana por la Municipalidad de Godoy Cruz a través de un camión que ingresaba por un portón lindero. Sin embargo, el pasado 8 de enero, una vecina prohibió el paso del vehículo por su propiedad, dejando a gran parte de los caniles sin abastecimiento. Ante la emergencia, los cuidadores debieron utilizar el agua de reserva destinada a los perros más viejos, conocidos como "los abuelitos", para poder hidratar al resto de la población del refugio en medio de la ola de calor.
Para solucionar el inconveniente de manera definitiva, los responsables del lugar planean modificar la estructura del predio. El objetivo es desarmar tres caniles actuales y reubicarlos para abrir un nuevo acceso que permita el ingreso directo del camión municipal sin depender de terceros. Si bien ya consiguieron un portón gracias a la solidaridad de la gente, todavía necesitan con urgencia materiales de construcción como cemento, rollizos y tela romboidal para concretar la obra.
Beatriz, referente del refugio, explicó que lo más necesario en este momento, además de los materiales, es la mano de obra. Los trabajos deben realizarse de forma inmediata para evitar que el recurso se agote por completo. "Si nos hubiesen avisado con tiempo, buscábamos otra solución, pero esto fue sorpresivo y nos complicó mucho", relató la mujer, quien junto a un grupo de voluntarios redobla esfuerzos para que ningún perro sufra las consecuencias de la deshidratación.
A pesar de la angustia, la comunidad mendocina ha comenzado a responder. Durante los últimos días, varias personas se acercaron de forma particular para acercar bidones de agua y donaciones menores, pero el recurso sigue siendo escaso para la cantidad de animales alojados. Desde el refugio agradecieron el apoyo recibido, pero recordaron que la solución de fondo requiere de una intervención edilicia rápida para que el servicio municipal pueda normalizarse.
"Nosotros somos la voz de quienes más lo necesitan y jamás vamos a permitir que les falte algo", manifestaron desde Ángeles de 4 patas. Quienes deseen colaborar con materiales o trabajo pueden contactarse directamente con el refugio para coordinar las entregas. Mientras tanto, los voluntarios continúan acarreando agua manualmente para garantizar que cada uno de los 250 perros tenga su ración diaria frente al inclemente sol de enero.