Aunque el sistema se mantiene estable, las autoridades piden un uso racional del aire acondicionado.
Los intensos días de calor veraniego se hacen sentir con fuerza en Mendoza, provocando un marcado ascenso en la demanda de electricidad. Según los registros del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), el miércoles 14 de enero se alcanzó el pico de consumo más alto en lo que va del año, llegando a los 990 megavatios cerca del mediodía. Si bien la curva de demanda mostró un leve descenso hacia el jueves, situándose en los 874 MW, la presión sobre el sistema continúa siendo elevada debido a las máximas que promedian los 35 grados.
A pesar del incremento estacional, desde el EPRE destacaron que el servicio se ha mantenido estable y confiable, sin registrarse incidentes de magnitud en las redes de distribución. No obstante, las autoridades recordaron que todavía estamos lejos del récord histórico de consumo en la provincia, que fue de 1231 MW en enero de 2022. Para evitar sobrecargas y facturas excesivas, el ente regulador insistió en la importancia de realizar un "consumo eficiente y racional" en los hogares y lugares de trabajo mendocinos.
El foco principal de las recomendaciones está puesto en el uso de los equipos de aire acondicionado. Los especialistas sugieren configurar los dispositivos entre los 24 y 26 grados, ya que es el rango ideal para refrigerar los ambientes sin desperdiciar energía. Es fundamental tener en cuenta que cada grado que se baje de ese nivel incrementa el consumo eléctrico entre un 5% y un 8%, lo que impacta directamente en el costo final de la factura y en la estabilidad del sistema.
Además del ajuste de temperatura, se aconseja apagar los equipos una vez que el ambiente esté refrigerado y mantener los filtros limpios para garantizar la eficiencia del motor. Otra recomendación clave para los días de calor extremo es evitar el funcionamiento simultáneo de varios aires acondicionados en una misma vivienda. Estas acciones permiten mantener el confort térmico sin poner en riesgo la prestación del servicio para el resto de la comunidad.
Aunque por momentos la inestabilidad climática trae algunos chaparrones que brindan un alivio temporal, el calor persistente obliga a mantener la guardia alta. El EPRE realiza un seguimiento minuto a minuto de la carga en los transformadores y subestaciones para prevenir fallas por recalentamiento. La colaboración de los usuarios a través del ahorro voluntario es vista como una herramienta vital para transitar la segunda quincena de enero sin mayores sobresaltos.
Finalmente, desde el organismo recordaron que el uso racional no implica resignar bienestar, sino optimizar los recursos disponibles. En un contexto de revisión de subsidios y ajustes tarifarios, cuidar los megavatios consumidos se vuelve una prioridad tanto económica como operativa. Los mendocinos deberán seguir estas pautas al menos durante los próximos días, ya que los pronósticos indican que las altas temperaturas continuarán protagonizando la escena local.