Los precios subieron menos de lo esperado y el reciclaje se impone como la estrategia clave para ahorrar.
El inicio del ciclo lectivo en Mendoza ya tiene fecha confirmada para el miércoles 23 de febrero, pero el movimiento en las librerías comenzó mucho antes. Desde mediados de diciembre, los mostradores de la provincia reciben consultas de padres que buscan anticiparse al regreso a las aulas. Según los comerciantes del sector, este año la tendencia no es solo escapar de la inflación, sino resolver la logística escolar antes de las vacaciones para evitar las clásicas corridas de último momento.
A diferencia de temporadas anteriores, el impacto en el bolsillo ha sido llamativamente moderado. Referentes del rubro mayorista indicaron que los ajustes de precios respecto al año pasado oscilan apenas entre un 10 por ciento y un 15 por ciento. Incluso, existen artículos que mantienen valores similares a los de 2025. Esta estabilidad ha permitido que muchas familias opten por adquirir la lista completa en una sola transacción, buscando previsibilidad frente al comienzo de las clases.
Otro cambio significativo proviene de las propias instituciones educativas. Muchas escuelas mendocinas han decidido implementar listas más acotadas para el inicio del año o proponer entregas parciales de materiales a lo largo de los trimestres. Esta modalidad permite alivianar el desembolso inicial de febrero, permitiendo a los padres distribuir el gasto de útiles como hojas, cuadernos y carpetas en diferentes etapas del calendario escolar.
En cuanto a los productos más costosos, como las mochilas y las cartucheras, los mendocinos están aplicando dos tácticas muy claras. Por un lado, se observa una fuerte tendencia al reciclaje, donde se prioriza el uso de elementos de años anteriores que aún estén en buen estado. Por otro lado, quienes deciden renovar aprovechan los viajes de vacaciones a Chile para realizar compras transandinas, donde la variedad y la diferencia de precios siguen resultando muy atractivas.
El mercado local ofrece una oferta diversificada que intenta competir con los precios del vecino país, destacando la comodidad de la compra inmediata y la financiación en cuotas. Los libreros aseguran que, gracias a que los aumentos no han sido tan marcados como en otros rubros, el ánimo de los consumidores es más tranquilo. La planificación ha ganado terreno frente a la improvisación, consolidando un enero de mucho movimiento comercial en el rubro escolar.
Con los precios acompañando y las estrategias de consumo ya definidas, el regreso a las aulas en Mendoza se perfila sin los sobresaltos económicos de épocas pasadas. La combinación de incrementos bajos, listas escolares reducidas y el ingenio de los padres para reutilizar materiales asegura un inicio de clases ordenado. Ahora, el foco de las familias está puesto en disfrutar del receso veraniego con el equipamiento escolar ya resuelto y guardado en casa.