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Precio de la carne en Mendoza: por qué aseguran que los valores se mantendrán estables

Tras el fuerte incremento registrado en diciembre en la región, especialistas y productores coinciden en que los precios difícilmente bajen, aunque tampoco se esperan grandes alzas debido al consumo deprimido.

Martes, 20 de Enero de 2026

El rubro de carnes y derivados se posicionó como uno de los productos con mayor incremento en la región de Cuyo, según los últimos datos del Indec correspondientes a diciembre. Mientras que el sector de alimentos creció un 3 por ciento general, la carne registró una variación del 8,4 por ciento en un solo mes. En las carnicerías mendocinas, el kilo de cortes de primera ya supera la barrera de los 12.000 y 15.000 pesos, lo que genera incertidumbre entre los consumidores sobre qué pasará con los precios en los próximos meses.

Exportaciones récord y el límite del mercado interno

Andrés Vavrik, productor ganadero y delegado del Ministerio de Producción en el Sur mendocino, señaló que es difícil que el precio de la carne tienda a la baja, aunque tampoco se visualizarían saltos bruscos. El sector atraviesa un fenómeno particular: las exportaciones han crecido en un contexto de stock ajustado y falta de financiamiento. Sin embargo, el techo para nuevos aumentos parece estar marcado por la billetera del mendocino, ya que el consumo interno viene muy golpeado y no convalida subas excesivas.

Desde la consultora Evaluecon, el economista José Vargas destacó que Argentina viene de años récord en exportaciones, con China como principal comprador y un crecimiento importante en el mercado de Estados Unidos. La apertura de nuevos mercados internacionales y la mejora en los precios externos ejercen una presión natural sobre los valores domésticos. No obstante, este beneficio para la cadena productiva se choca con una demanda local que recién ahora muestra un leve repunte tras meses de caída estrepitosa.

En coincidencia, empresarios del sector como Marcelo Benedetti, de Granja Benedetti, sostienen que el precio se mantendrá en una meseta. El mercado se está equilibrando mediante una división clara de los cortes: mientras que piezas como el lomo, el cuadril o la picaña se destinan al exterior donde se pagan mucho mejor, el mercado interno se hace fuerte en cortes tradicionales como el vacío, el matambre, las costillas y el roast beef, que son los que terminan en la mesa familiar.

La potencialidad de Mendoza en este esquema también presenta desafíos logísticos y productivos. La provincia busca insertarse en esta dinámica exportadora aprovechando la tonificación de los precios internacionales, pero debe cuidar el abastecimiento interno. Si bien las exportaciones son una buena noticia para el ingreso de divisas, el desafío del Gobierno y de los privados es lograr que esa rentabilidad no termine por expulsar definitivamente al asado de las costumbres de los consumidores locales.

En conclusión, el panorama para el primer trimestre de 2026 en Mendoza parece ser de estabilidad tensa. Sin margen para grandes aumentos por el bajo poder adquisitivo y sin motivos estructurales para que los precios bajen debido a los costos de producción y la demanda externa, la carne seguirá siendo un ítem de cuidado en el presupuesto mensual. La mirada de los especialistas está puesta ahora en la evolución de los acuerdos comerciales con el Mercosur y la Unión Europea, que podrían redefinir el mapa de precios a mediano plazo.