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Café de especialidad en un puesto de diarios: la nueva tendencia del centro mendocino

La propuesta busca recuperar estructuras en desuso para darles una nueva vida urbana.

Martes, 20 de Enero de 2026

Mendoza asiste a una tendencia que combina nostalgia y vanguardia: la transformación de sus antiguos kioscos de diarios y revistas en nuevos negocios. En el corazón del centro, lo que antes eran estructuras oxidadas o locales en desuso, hoy cobran nueva vida. Es el caso de Punto y Café, un emprendimiento ubicado en calle Gutiérrez 71 que invita a habitar la vereda de una manera distinta, rescatando un clásico puesto para transformarlo en un punto de encuentro que marida el buen café con la cultura.

Desafíos de diseño: adaptar la cultura al espacio

El proyecto, liderado por la estudiante de Letras Azul Rizzo y su marido Bruno Bravo, se inspiró en experiencias similares de ciudades como Barcelona y Buenos Aires. El mayor reto fue adaptar la operatividad de una cafetería a las dimensiones compactas y la arquitectura original del escaparate. En la parte exterior se exhiben libros y música en formato físico, mientras que el interior funciona como el núcleo de trabajo, permitiendo que el café sea el compañero ideal para quienes se acercan a elegir un disco o una nueva lectura.

La propuesta busca inyectar cultura a la calle mendocina y generar un lugar de pertenencia. Según sus dueños, lo más gratificante es ver cómo el público joven se apropia de la vereda. Durante la mañana, el flujo es dominado por trabajadores y bancarios de la zona que buscan un servicio ágil; por la tarde, el clima cambia y el puesto se llena de jóvenes que debaten sobre música y libros sin el apuro del reloj, transformando el paisaje urbano cotidiano.

En cuanto a la carta, Punto y Café logra un equilibrio entre lo tradicional y lo moderno. Es posible disfrutar desde el clásico café con tortitas por 2.500 pesos, hasta tendencias actuales como el café helado con almíbar de pistacho, el favorito del verano. Entre las especialidades de la casa destacan los croissants, el roll de canela con chips de chocolate por 1.000 pesos y unas raspaditas artesanales que ya compiten entre las mejores de la provincia.

El objetivo de los emprendedores a mediano plazo es no quedarse solo con el puesto de calle Gutiérrez, sino expandirse a otros puntos estratégicos del microcentro mendocino. Tienen la mira puesta en la apertura de un segundo espacio durante este año y el sueño de recuperar un tercer escaparate para continuar rescatando el patrimonio urbano. Actualmente, el puesto funciona de lunes a viernes de 9 a 20, y los sábados de 10 a 14 horas.

Esta reconversión demuestra que los espacios históricos pueden adaptarse a las nuevas demandas de consumo sin perder su esencia. Punto y Café no es solo un negocio de cafetería, sino un manifiesto de cómo la creatividad puede transformar estructuras olvidadas en hitos culturales. Con el apoyo de amigos y familiares que ayudaron en la remodelación, este rincón del centro mendocino se consolida como una parada obligatoria para los amantes de los libros, la música y el buen grano.