Las distribuidoras eléctricas se encuentran en alerta máxima para restablecer el suministro en las zonas más críticas.
Las feroces tormentas que castigaron a Mendoza durante la tarde de este viernes provocaron un colapso parcial en el sistema eléctrico provincial. Según el reporte oficial actualizado pasadas las 17:30, más de 74.000 suministros se encuentran fuera de servicio debido al impacto de las ráfagas y la caída de ramas sobre el tendido. La empresa Edemsa es la más afectada con 48.482 usuarios sin luz, seguida por la Cooperativa de Godoy Cruz con 15.135 y la firma Edesde, que reportó otros 11.000 hogares afectados.
Ante la magnitud del evento meteorológico, las compañías distribuidoras activaron sus protocolos de contingencia y reforzaron las guardias técnicas en los centros de control. El personal operativo trabaja en el terreno para normalizar el servicio a la brevedad, aunque las tareas se ven dificultadas por las calles anegadas y la persistencia de la actividad eléctrica. La prioridad de las cuadrillas se centra en despejar cables cortados que representen un peligro para los vecinos y en recuperar los alimentadores principales que abastecen a hospitales y zonas residenciales densamente pobladas.
El escenario de caos en el Gran Mendoza incluye acequias desbordadas y una cantidad incalculable de árboles caídos, factores que han sido determinantes para la salida de servicio de los transformadores. Mientras Edemsa y la Cooperativa de Godoy Cruz concentran sus esfuerzos en el área metropolitana, otras empresas del sector mantienen un monitoreo permanente sin reportar cortes masivos por el momento. La inestabilidad climática obliga a mantener los esquemas de guardia activa durante toda la noche.
La falta de energía ha tenido un efecto dominó sobre otros servicios vitales para la población. Aguas Mendocinas comunicó que varios establecimientos potabilizadores debieron interrumpir sus procesos, no solo por la turbiedad del agua cruda, sino también por la detención de los sistemas de bombeo electrodependientes en barrios como La Favorita y Flores. Esta situación ha dejado a miles de mendocinos con una prestación deficiente o nula de agua potable, agravando las consecuencias del temporal.
En alta montaña, el panorama no es más alentador; el Paso Internacional Cristo Redentor fue clausurado de forma preventiva por el riesgo de desprendimientos de roca y barro provocados por las intensas precipitaciones en la cordillera. Esta medida se tomó en sintonía con el diluvio que se registraba en el llano, buscando evitar accidentes de camiones y vehículos particulares en la zona de cobertizos y túneles, donde la visibilidad es casi nula.
Las autoridades recomiendan a la comunidad no tocar cables caídos en la vía pública y desconectar aparatos electrónicos para evitar daños ante posibles picos de tensión durante la restitución del servicio. Se espera que, de no mediar nuevos núcleos de tormenta severos, la mayor parte de los suministros puedan recuperarse paulatinamente hacia la madrugada del sábado. Los canales de atención de las empresas se encuentran saturados, por lo que se pide paciencia a los usuarios mientras las cuadrillas avanzan en las reparaciones.