Vialidad Mendoza ya está trozando troncos y rellenando los huecos que dejaron los árboles caídos en las banquinas.
El severo daño que hizo el temporal del viernes pasado en la Ruta Provincial 50, en San Martín, derribando 60 eucaliptus de grandes dimensiones entre las calles Martínez y Ariza, necesitará de al menos dos semanas de trabajo para normalizar el tramo que ha quedado con gigantescas raíces y troncos volcados a los costados del camino.
Desde el viernes en la tarde - noche, cuando se retiró la tormenta, los operarios y equipos de Vialidad Mendoza trabajan sin descanso para reordenar la zona afectada, donde la ruta está transitable con precaución y balizada. Ese día, y durante la madrugada del sábado, la Dirección Provincial de Vialidad retiró los forestales que habían caído sobre la RP 50, dejando liberada la traza.
El sábado a primera hora, junto a la Municipalidad de San Martín, la Cooperativa Eléctrica Algarrobo Grande, Edeste, Aysam, la Dirección de Biodiversidad y la Policía de Mendoza, se intervino de forma conjunta para liberar las cocheras y zonas peatonales que habían quedado bloqueadas, además de reconectar los servicios de luz y agua.
El titular de Vialidad Mendoza, Osvaldo Romagnoli, quien estuvo presente ese día en el lugar, recalcó que "aparte de la tormenta, el viento fue atípico, y como los forestales son muy altos, la fuerza del viento hizo un efecto vela sobre las copas que provocó el derribo masivo".
A pesar de las intervenciones urgentes de estas primeras horas y las labores de los días posteriores, aún permanecen en las márgenes del camino troncos de gran tamaño y raíces que superan sobradamente la altura de una persona.
Al respectó, Romagnoli confirmó: "Además de la tarea del personal de Vialidad, hemos contratado un servicio para hacer el trozado de los grandes troncos, que en la mayoría de los casos son de mayor tamaño que la capacidad de carga de un camión. Esto nos permitirá acelerar para normalizar la RP 50 cuanto antes al tránsito de vehículos y peatones".
La conciencia de los vecinos de resguardarse en sus viviendas ante el temporal fue clave para su seguridad y para no lamentar víctimas, ya que lo que ocurrió en este tramo de la RP 50 fue inesperado, un acontecimiento que no se repitió de la misma manera en el resto de la provincia.
El jefe de Zona Este de la DPV, Sergio Sanz, detalló: "Luego de atender las urgencias de los primeros días, empezamos a rellenar los huecos que quedaron de aquellos árboles que cayeron de raíz y que son muy riesgosos porque están en la zona de banquinas".
"Hemos balizado -continuó- todas las zonas de riesgo e intervención, mientras seguimos con el plan de trabajo que nos trazamos, habiendo comenzado a trozar los grandes troncos de los árboles caídos. Cuando finalicemos con todo el trabajo, nos ocuparemos entonces de reconstruir las banquinas para que queden normalizadas y a nivel con el camino".
Los hombres de la DPV continuarán en actividad los próximos días en todo este tramo, trozando las raíces, cortando troncos, rellenando huecos y señalizando los sectores que todavía puedan ser críticos.