Destacó la necesidad de modernizar el sistema para combatir la informalidad.
Este jueves, el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, participó como orador principal en un encuentro dedicado a debatir la propuesta de Reforma Laboral en Argentina. La actividad, organizada por la Asociación Bancaria Seccional Mendoza y el Movimiento Mendocino, reunió a referentes del sector empresario y sindical, como Santiago Laugero (FEM) y Sergio Giménez (La Bancaria). En este marco, el jefe comunal asumió un rol mediador y resaltó la urgencia de actualizar un sistema que no ha tenido cambios estructurales en más de cinco décadas.
Durante su exposición, Suarez llamó a centrar el debate en los problemas estructurales más allá de los títulos de los proyectos. El intendente señaló que el empleo privado registrado lleva más de diez años estancado, mientras que la informalidad ya alcanza a casi ocho millones de argentinos. En este sentido, destacó que en Mendoza más del 70% del empleo registrado es generado por pymes de menos de 200 empleados, las cuales enfrentan altos costos laborales no salariales que desalientan la creación de nuevos puestos de trabajo y restan competitividad.
El jefe capitalino aclaró que no busca responsabilizar a la legislación vigente por todos los males del sector, pero insistió en que el marco normativo actual ha quedado desactualizado frente a la realidad productiva. Para Suarez, la reforma debe ser una herramienta que otorgue previsibilidad jurídica y baje la litigiosidad, permitiendo que las pequeñas y medianas empresas puedan contratar personal sin riesgos excesivos. "Estamos entre los países con mayores costos de la región y eso es un freno real", advirtió ante el auditorio.
Asimismo, el intendente subrayó que cualquier cambio legal debe ir acompañado de un orden macroeconómico y una reforma tributaria integral. Sostuvo que una nueva ley no será una solución mágica de la noche a la mañana, pero sí un paso necesario si se construye con reglas claras. Para el mandatario, el objetivo final es mejorar la vida de quienes hoy están fuera del sistema o de aquellos que, aun teniendo un empleo formal, no logran cubrir sus necesidades básicas al final del mes.
La propuesta de reforma laboral busca, en esencia, modernizar un esquema que hoy se presenta como rígido y costoso. Al adaptar las normas a los nuevos modelos de producción, se pretende fomentar el paso de la informalidad al trabajo registrado. Ulpiano Suarez enfatizó que Argentina tiene ante sí una oportunidad histórica para revertir el estancamiento y generar un mercado de trabajo más dinámico, equitativo y acorde a las demandas del siglo veintiuno.
Finalmente, el encuentro concluyó con un llamado a mantener estos espacios de diálogo entre las partes trabajadora y empleadora. El intendente reafirmó su compromiso como mediador para alcanzar los consensos necesarios que permitan avanzar en una legislación que garantice seguridad jurídica tanto para el dueño de un comercio como para el empleado. "Lo que me moviliza es mejorarle la vida al que quiere trabajar y no consigue", concluyó el jefe comunal tras la jornada de debate.