Aunque tenía los papeles argentinos, quedó detenido por infringir las leyes del país vecino.
Un turista mendocino de 56 años, que se dirigía al balneario de Reñaca junto a su pareja y sus dos hijos menores, vivió una pesadilla en la frontera con Chile. El incidente ocurrió durante el control migratorio en el complejo Los Libertadores, cuando el hombre, a bordo de una camioneta Ford blanca, reconoció ante las autoridades de Aduanas y la PDI que transportaba un arma de fuego. A pesar de su honestidad, el acto derivó en su inmediata detención por violar la estricta normativa chilena.
Según los antecedentes publicados por medios trasandinos, el mendocino declaró llevar una pistola marca Bersa calibre 38 con seis municiones en el cargador y una caja adicional con 21 balas. Aunque el viajero presentó la documentación que acreditaba que el arma estaba registrada legalmente en Argentina, los funcionarios chilenos informaron al fiscal de flagrancia, quien ordenó el secuestro del armamento. La ley de armas en Chile es sumamente rígida y no permite el ingreso de este tipo de elementos bajo ninguna circunstancia.
El hombre fue trasladado al Juzgado de Garantía de Los Andes, donde el fiscal Rodolfo Robles Mora le imputó formalmente los delitos de tráfico de armas, tráfico de municiones y contrabando. Este tipo de procesos suelen ser complejos para los extranjeros, ya que las leyes chilenas no contemplan la validez de los permisos de portación o tenencia otorgados por otros países, como la credencial de legítimo usuario argentina.
Durante la audiencia de control, la magistrada Valeria Crosa Chiappe decidió que el turista recuperara la libertad. Sin embargo, se le impuso una medida cautelar de firma mensual ante las autoridades durante los seis meses que dure la investigación. Esta resolución permitió que el hombre pudiera reincorporarse con su familia, aunque bajo el compromiso de cumplir con el régimen de presentaciones judiciales solicitado por la fiscalía chilena.
Tras el mal momento y los trámites legales, el mendocino pudo continuar su trayecto hacia la costa del Pacífico para disfrutar de sus vacaciones en Reñaca. No obstante, debió seguir viaje sin su arma de fuego, la cual quedó incautada de forma definitiva como parte de la evidencia del caso. Las autoridades fronterizas recordaron la importancia de informarse sobre los elementos prohibidos antes de cruzar la cordillera para evitar procesos penales.
Este caso sirve como advertencia para los miles de mendocinos que cruzan la frontera durante la temporada de verano. El desconocimiento de la ley penal chilena puede transformar un viaje familiar en un conflicto judicial serio. Actualmente, el paso se encuentra habilitado, pero los controles son exhaustivos para evitar el ingreso de cualquier material que no esté permitido por la legislación local, sin importar su estatus legal en el país de origen.