A la espera de los resultados oficiales, las intendencias se muestran confiadas de imponerse en sus terruños. Históricamente bajo nivel de votantes.
Con muy baja participación ciudadana, a las 18 cerraron los comicios de las elecciones 2026 que se llevaron adelante este domingo en seis departamentos de Mendoza -Maipú, Luján de Cuyo, San Rafael, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz-, en las que se definieron la mitad de las bancas de los Concejos Deliberantes de esas comunas, además de convencionales municipales en el municipio sureño.
El promedio general de votantes no superó el 50%, con algunos territorios con mayor participación (Santa Rosa y La Paz) y otros bajando el porcentaje. El escenario social reflejó desconocimiento de la votación y apatía a la hora de acudir a ejercer su derecho político. El dato es preocupante: es el más bajo en Mendoza desde el retorno a la Democracia.
A la espera de los resultados oficiales de la Junta Electoral, en los bunkers ya se manejan algunos números de los bocas de urna, que no revelan demasiadas sorpresas respecto a las encuestas de las últimas semanas.
El denominador común es el optimismo de los oficialismos de las seis comunas, confiadas en que las intendencias celebren un triunfo en sus territorios.
De confirmarse los datos de los fiscales de mesa que se manejan por estas horas, se validaría la estrategia de los municipios no oficialistas de desdoblar sus elecciones municipales de las legislativas celebradas en octubre de 2025, en las que La Libertad Avanza + Cambia Mendoza arrasó en la provincia, con el arrastre del también arrasador triunfo del mileísmo a nivel nacional.
Está previsto que los primeros resultados oficiales se conozcan alrededor las 21 y que el conteo se desarrolle de forma ágil, ya que en esta oportunidad se contabiliza solo una categoría (a excepción de San Rafael, donde se votaron dos).
Las victorias oficialistas en Luján de Cuyo, Santa Rosa y La Paz están prácticamente garantizadas; en tanto que hay cierta expectativa por la performance de las oposiciones en Maipú, San Rafael y Rivadavia, pese a que -en principio- la voz que se alza es que festejarían los intendentes.