En el marco de los preparativos para una edición histórica, Mirta Giménez, supervisora del vestuario de la Fiesta Nacional de la Vendimia, brindó detalles sobre el intenso trabajo que se realiza detrás de escena.
Con un equipo de 50 profesionales, la producción entra en su etapa final, preparando cada detalle de los atuendos que lucirán los artistas en esta emblemática fiesta que conmemora los 90 años de la máxima celebración de los mendocinos.
El trabajo de Mirta comienza con la interpretación de los bocetos proporcionados por el diseñador del equipo artístico, continúa con la creación de moldes y concluye con la confección, el planchado y la entrega final de las prendas.
Aunque el trabajo de supervisora del vestuario implica muchas horas de organización, planificación y resolución de problemas, Mirta destaca el momento único en que el esfuerzo de todo el equipo se materializa y es cuando los cientos de artistas suben a escena en el Teatro Griego Frank Romero Day.
Para esta edición especial, la propuesta estética se basa en un esquema de 70 % de vestuario patrimonial y 30 % de prendas nuevas. Según explicó Mirta, esta decisión no es solo logística, sino un homenaje:
«El director quiso revalorizar el vestuario que se ha utilizado durante años. Es una forma de darles un lugar en estos 90 años a todos aquellos artistas y diseñadores que pasaron por la fiesta; sus creaciones estarán en el escenario como un reconocimiento a su aporte histórico».
Tiempos de entrega: El equipo se encuentra actualmente entregando los vestuarios de eventos oficiales. La próxima semana se distribuirán los bolsos individuales para los artistas y, posteriormente, se realizará la entrega final para el Acto Central.
Equipo especializado: Cincuenta personas trabajan en la confección y refacción, adaptándose a las necesidades técnicas del equipo a cargo de la dirección artística de Pablo Perri.
El Pericón como gran sorpresa: Aunque se mantendrá el respeto por lo clásico, Mirta adelantó que el público deberá estar atento a este cuadro: «Habrá sorpresas muy modernas que llamarán la atención, rompiendo con lo convencional, pero dentro de lo tradicional».
Un sentimiento de orgullo local
Esta edición, la supervisora está cumpliendo ocho años en ese rol, junto a un equipo de trabajadores que llevan más de dos décadas en los talleres de costura y el clima que se vive es de celebración. «Festejar estos 90 años es un galardón para nosotros», afirmó la responsable, quien cerró invitando a todo el pueblo mendocino a no perderse un espectáculo, que promete ser inolvidable.