En el tradicional almuerzo de Bodegas de Argentina realizado en el Espacio Arizu, el Gobernador Alfredo Cornejo reafirmó la importancia estratégica de la vitivinicultura para Mendoza y sostuvo que el desarrollo del sector requiere consolidar una macroeconomía estable, ampliar las exportaciones y sostener la producción primaria como base de toda la cadena.
El Espacio Arizu, en Godoy Cruz, volvió a convertirse en escenario del tradicional almuerzo vendimial de Bodegas de Argentina, uno de los encuentros institucionales más relevantes del calendario de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Allí se reunieron referentes del sector vitivinícola, empresarios, autoridades políticas y representantes de distintas instituciones para analizar el presente y las perspectivas de la actividad.
Durante su intervención, el Gobernador Alfredo Cornejo destacó el valor histórico e institucional de este encuentro y subrayó el papel central que la vitivinicultura ocupa en la identidad productiva, cultural y económica de Mendoza. En ese marco, sostuvo que la industria del vino ha demostrado una notable capacidad para competir incluso en contextos adversos.
"La macroeconomía argentina le ha hecho a la industria vitivinícola la vida imposible durante décadas, con problemas de tipo de cambio, aranceles y falta de apertura de mercados. Sin embargo, la vitivinicultura ha seguido siendo competitiva", afirmó el mandatario provincial.
Una industria que compite aun en contextos adversos
El Gobernador señaló que la vitivinicultura constituye uno de los ejemplos más claros de una industria que logró sostener su competitividad a pesar de las dificultades estructurales de la economía argentina. En ese sentido, consideró que el sector llega al actual proceso de transformación económica del país con fortalezas importantes.
"Si hay alguna industria que ha estado compitiendo en circunstancias muy adversas durante décadas en la Argentina ha sido la industria vitivinícola", expresó Cornejo, quien sostuvo que la calidad de los vinos argentinos y el posicionamiento alcanzado en los mercados internacionales son resultado del esfuerzo conjunto del sector privado y de políticas públicas orientadas a fortalecer la actividad.
El mandatario destacó además que Mendoza ha mantenido históricamente una orientación clara de apoyo al desarrollo productivo. "Nuestro gobierno ha sido pro sector privado y pro industria, con el objetivo de ampliar la matriz productiva sin dejar de potenciar aquello que Mendoza hace bien", afirmó.
Apertura económica y oportunidades para exportar
Cornejo también planteó que el nuevo contexto macroeconómico que atraviesa el país abre oportunidades para la vitivinicultura, particularmente en materia de exportaciones. Según indicó, la estabilización económica impulsada por el Gobierno nacional puede generar condiciones más favorables para que las empresas del sector amplíen su presencia en los mercados internacionales.
"Tenemos que exportar más, y Bodegas de Argentina tiene muchos exportadores exitosos que pueden contribuir a ese proceso", sostuvo el Gobernador, quien remarcó que la Provincia acompaña activamente a los productores mediante herramientas de financiamiento, subsidios y programas de promoción comercial.
En esa línea, recordó que durante el último año el Gobierno de Mendoza destinó más de $185.000 millones en distintos programas de apoyo productivo vinculados a exportaciones, energía e infraestructura, con el objetivo de fortalecer la competitividad del sector.
Un cambio de paradigma económico
El mandatario provincial señaló además que la Argentina atraviesa un proceso de transformación económica que obliga tanto al sector público como al privado a adaptarse a nuevas condiciones.
"Estamos en medio del río de un cambio de matriz económica. Venimos de un sistema con precios muy distorsionados que ahora se están acomodando, y en ese proceso cruje todo: las industrias, las empresas y también el Estado", explicó.
En ese contexto, destacó que administrar con baja inflación implica nuevas reglas de funcionamiento tanto para el sector público como para el privado, y consideró que el desafío es sostener el rumbo de las reformas estructurales mientras se corrigen las dificultades que atraviesan algunas empresas.
A pesar de las tensiones propias del proceso de cambio, Cornejo se mostró optimista sobre el futuro de la actividad vitivinícola. "La vitivinicultura argentina tiene hoy un problema de contexto más que un problema propio. Sus vinos están entre los mejores del mundo y compiten por calidad", afirmó.
Cuidar la producción primaria
En el tramo final de su discurso, el Gobernador remarcó la necesidad de preservar la producción primaria como base de toda la cadena vitivinícola, e hizo un llamado a fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y privado.
"Es importante que el sector privado, Bodegas de Argentina y todos los actores de la cadena nos comprometamos en mantener nuestra producción primaria. Sin productores primarios no podemos seguir haciendo los muy buenos vinos que hacemos", señaló.
Cornejo sostuvo que el futuro de la vitivinicultura depende de una articulación sólida entre liderazgo político, institucionalidad empresarial y productores, y afirmó que Mendoza continuará promoviendo políticas orientadas a ampliar su sector productivo y a generar condiciones para el crecimiento de la industria.
Bressia destacó los 25 años de Bodegas de Argentina y pidió mejorar la competitividad
Previamente, el presidente de Bodegas de Argentina, Walter Bressia, valoró el significado institucional del encuentro y destacó que la entidad cumple 25 años de trabajo junto a más de 250 empresas del sector, en continuidad con organizaciones históricas como el Centro de Bodegas de Mendoza y la Asociación Vitivinícola Argentina.
"Este es un momento especial para nuestra institución", señaló, al recordar el aporte de la organización al desarrollo de la industria, el impulso del enoturismo desde los años noventa con la marca Caminos del Vino y los avances vinculados a la sustentabilidad vitivinícola.
Bressia remarcó además el peso económico y cultural de la actividad, que cuenta con presencia en 17 provincias, más de 300.000 puestos de trabajo y más de 800 bodegas elaboradoras en todo el país. Al mismo tiempo, advirtió que el sector atraviesa una etapa compleja marcada por la caída del consumo interno, las dificultades en los mercados externos y el impacto en la actividad turística.
En ese contexto, sostuvo que la industria necesita recuperar competitividad para fortalecer su presencia internacional, reducir costos y ampliar las exportaciones.
Autoridades presentes
El tradicional almuerzo vendimial de Bodegas de Argentina reunió a destacadas autoridades nacionales, provinciales y municipales. Entre los presentes se encontraba la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, junto a funcionarios del Gobierno nacional.
También participaron la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, legisladores nacionales por la Provincia y el ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Dalmiro Garay.
En representación de los gobiernos municipales asistieron los intendentes Francisco Lo Presti (Las Heras), Marcos Calvente (Guaymallén), Ulpiano Suarez (Ciudad de Mendoza) y Diego Costarelli (Godoy Cruz).
Asimismo, participaron ministros del gabinete provincial, legisladores provinciales y nacionales, funcionarios municipales, exgobernadores y autoridades de Bodegas de Argentina, encabezadas por su presidente Walter Bressia, en una jornada que volvió a reunir a los principales referentes de la vitivinicultura y de la vida institucional de Mendoza.