La decisión busca dar previsibilidad a los consumidores frente a la volatilidad internacional del crudo.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, llevó tranquilidad a los usuarios al confirmar que la compañía no trasladará de forma inmediata la escalada del precio internacional del petróleo a los surtidores locales. A pesar del complejo escenario bélico en Medio Oriente, que ha disparado los costos del crudo a nivel global, la petrolera de bandera mantendrá sus valores actuales. Esta postura marca una diferencia respecto a otras empresas del sector, que advierten dificultades para sostener los precios si el conflicto se prolonga.
A través de un mensaje oficial en sus redes sociales, Marín reafirmó el compromiso de la empresa con los consumidores argentinos. "YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto", expresó el directivo. El titular de la firma explicó que la intención es evitar que la volatilidad externa impacte de lleno en la economía doméstica, alejándose de los movimientos especulativos de corto plazo para consolidar una relación de confianza con el cliente.
Para lograr este objetivo, la compañía implementó un sistema de gestión denominado "micropricing", que permite analizar las variables de costos día a día y semana a semana. Mediante una metodología de promedios móviles, YPF busca atenuar los picos de aumento y las bajas bruscas, logrando una curva de precios mucho más estable y previsible. Según Marín, esta herramienta técnica es fundamental para absorber parte del impacto internacional sin que se traduzca en aumentos automáticos en las estaciones de servicio.
La decisión de la petrolera estatal se produce en un momento de gran incertidumbre para el mercado energético mundial. Mientras el valor del barril de crudo fluctúa por las tensiones geopolíticas, en Argentina queda pendiente definir el grado de intervención que tendrá el Gobierno nacional en el mercado de los combustibles. Hasta el momento, la estrategia de YPF parece orientada a priorizar la estabilidad del mercado interno por sobre la paridad de exportación inmediata.
En Mendoza, donde el costo de la logística influye directamente en el valor final de la nafta y el gasoil, el anuncio de Marín fue recibido con alivio por los sectores productivos y el transporte de carga. La brecha con los precios internacionales sigue siendo un punto de debate entre las operadoras privadas, pero la posición de la compañía mayoritaria del país suele marcar el rumbo que luego sigue el resto de las marcas del sector.
Finalmente, el directivo subrayó que la volatilidad no genera valor real y que la prioridad de su gestión es ser "confiables en el tiempo". Con este anuncio, se espera que el resto de las petroleras que operan en la provincia mantengan una conducta similar en el corto plazo, evitando nuevos ajustes en un contexto de alta sensibilidad inflacionaria. Por ahora, llenar el tanque en Mendoza no sufrirá las consecuencias directas de la crisis energética global de este marzo de 2026.