Uno de los reclusos falleció tras caer al vacío desde el Pabellón Judicial.
Un dramático intento de evasión en el Hospital Central terminó con un interno fallecido y una investigación administrativa abierta contra el personal de seguridad. El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo en el tercer piso del nosocomio capitalino, donde se encontraban alojados Juan Marcelo Tejada, de 35 años, y Sebastián Leonel Rodríguez, de 26 años. Según los informes oficiales, Tejada perdió la vida horas después de caer desde una gran altura mientras intentaba ganar la calle utilizando sábanas anudadas.
La Inspección General de Seguridad (IGS) busca determinar qué hacían y dónde estaban apostados los cuatro agentes del Servicio Penitenciario que debían vigilar a los detenidos. El expediente administrativo intentará esclarecer cómo los internos lograron retirar un barrote de una ventana con salida a la calle Garibaldi sin ser detectados. Cabe destacar que, por normativa, los presos alojados en el Pabellón Judicial no deben permanecer esposados a sus camas mientras están internados, lo que habría facilitado los movimientos iniciales.
Alrededor de las 2.45, el personal policial que realizaba servicios extraordinarios en el hospital dio la voz de alerta al Centro Estratégico de Operaciones (CEO). Tejada había intentado descender desde el ala este del edificio utilizando una cuerda precaria fabricada con sábanas, un método recurrente en crónicas policiales. Sin embargo, la maniobra falló y el hombre cayó pesadamente al suelo, donde fue hallado poco después por los uniformados que patrullaban el perímetro externo del establecimiento.
Por otro lado, el segundo recluso involucrado, Sebastián Rodríguez, fue detectado merodeando por los pasillos del hospital en una actitud que llamó la atención de la guardia. Al ser abordado por los efectivos, el joven intentó engañarlos asegurando que estaba cuidando a un familiar enfermo. Ante la inconsistencia de su relato y la rápida verificación de su identidad, fue recapturado de inmediato y trasladado bajo estrictas medidas de seguridad nuevamente al penal de Almafuerte.
En cuanto a Tejada, tras ser rescatado del lugar de la caída, fue ingresado nuevamente al hospital en camilla para recibir asistencia de urgencia. A pesar del esfuerzo de los profesionales médicos, su estado de salud se complicó drásticamente y falleció a las 7.27 de la mañana. El reporte clínico indicó que el deceso se produjo tras sufrir un infarto agudo de miocardio, cuadro presumiblemente desencadenado por el traumatismo y el estrés del fallido escape.
El caso ha generado fuertes cuestionamientos sobre los protocolos de vigilancia en los pabellones sanitarios destinados a personas privadas de la libertad. La justicia busca confirmar si existió negligencia o abandono de puesto por parte de los penitenciarios asignados esa noche. Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad aguarda el avance de las pericias de Científica sobre la ventana violentada para sumar elementos al expediente que definirá el futuro de los agentes investigados.