El acuerdo por dos semanas anunciado por Donald Trump trajo respiro a los mercados internacionales.
Los precios internacionales del petróleo registraron una estrepitosa caída de hasta el 16% este miércoles, luego de que se confirmara un alto al fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán. El acuerdo, que descomprime la crítica situación en Medio Oriente, incluye la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el comercio energético global. Esta noticia revirtió la tendencia alcista que había llevado al barril por encima de los 110 dólares a comienzos de la semana, devolviendo cierta previsibilidad al mercado de hidrocarburos.
El impacto en las cotizaciones fue inmediato: el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia para el mercado estadounidense, cedió un 16,47% para ubicarse en torno a los 96,4 dólares. Por su parte, el barril de Brent, que rinde cuenta de la situación en Europa, cayó un 12% cotizando cerca de los 95,4 dólares. La tregua también alcanzó a los futuros del gas natural, que mostraron una baja del 5%, reflejando el alivio generalizado tras el anuncio del presidente Donald Trump de suspender los bombardeos y ataques contra territorio iraní.
En sintonía con el desplome del crudo, las principales bolsas del mundo operaron con marcados signos verdes. En Europa, el índice Euro Stoxx 50 trepó casi un 5%, mientras que el Ibex 35 de España superó los 18.100 puntos con una suba del 3,9%. Plazas financieras clave como Fráncfort, París y Milán también registraron alzas que oscilaron entre el 3,8% y el 4,7%, recuperando parte del terreno perdido durante los días de máxima tensión bélica.
El optimismo se extendió hacia el continente asiático, donde los mercados cerraron con ganancias significativas. En Tokio, el índice Nikkei terminó la sesión con un avance superior al 5%, mientras que en Seúl la suba alcanzó un impresionante 6,9%. Hong Kong y Shanghái también acompañaron la tendencia con cierres positivos, consolidando una jornada de recuperación global impulsada por la esperanza de que la diplomacia logre extender el plazo de la tregua más allá de los 14 días pactados inicialmente.
Para Mendoza, la estabilidad del precio internacional es un dato clave a seguir debido a su impacto directo en la recaudación de regalías petroleras y en la estructura de costos de los combustibles locales. Aunque la tregua es de carácter temporal, el mercado respira ante la garantía de libre circulación por el estrecho de Ormuz. Por ahora, la mirada de los analistas está puesta en el cumplimiento efectivo de la suspensión de ataques, factor determinante para que la volatilidad de las materias primas se mantenga bajo control en el corto plazo.