El ministro Tadeo García Zalazar reconoció la problemática y anunció medidas estrictas para mejorar el presentismo.
Mendoza se posicionó como la quinta provincia con mayor índice de inasistencias en el nivel secundario, según un relevamiento de la organización Argentinos por la Educación basado en los datos del operativo Aprender. El informe revela que el 49% de los estudiantes mendocinos registra al menos 15 faltas anuales, una cifra que sitúa a la provincia apenas por debajo del promedio nacional, pero por detrás de distritos como CABA y Buenos Aires. El estudio destaca, además, que Mendoza es una de las jurisdicciones con menos alumnos con asistencia perfecta.
El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, reconoció la preocupación por estos indicadores, aunque aclaró que las mediciones propias de la Dirección General de Escuelas (DGE) arrojan un ausentismo del 17% sobre el total de días de clase. "Es un promedio muy alto; en un ciclo de 190 días, representa casi dos meses de clases perdidos", advirtió el funcionario. Según su visión, tras la pandemia se produjo un relajamiento en la exigencia de las familias respecto a la obligatoriedad escolar, factor que el Gobierno busca revertir de manera urgente.
Para combatir esta tendencia, el Ejecutivo provincial ratificó la obligatoriedad de cumplir con el 80% de asistencia para promocionar el año. Aquellos alumnos que no alcancen este piso deberán asistir a instancias de recuperación de saberes durante el mes de diciembre, una medida que anteriormente solo alcanzaba a quienes adeudaban materias. Esta disposición busca restablecer el valor del aula como espacio fundamental de aprendizaje y evitar que el ausentismo crónico derive en un bajo rendimiento académico generalizado.
En paralelo, se está implementando el programa "Líderes de Asistencia", una iniciativa donde docentes designados por cada establecimiento realizan un seguimiento personalizado de las familias. El objetivo es concientizar sobre la importancia de la presencialidad y detectar las causas detrás de cada falta. García Zalazar subrayó que las instituciones cumplen un rol social clave, entregando diariamente miles de raciones de comida, por lo que la permanencia en la escuela garantiza también el acceso a servicios básicos de nutrición para los sectores más vulnerables.
Desde el Gobierno escolar confían en que estas acciones permitan bajar el índice de ausentismo a un rango de entre el 10% y el 15% para el actual ciclo lectivo. La meta es clara: mejorar la regularidad para que se traduzca en mejores resultados pedagógicos. Con el foco puesto en la corresponsabilidad entre el Estado y los padres, Mendoza busca salir del grupo de provincias con mayor inasistencia y fortalecer el sistema educativo medio, considerado el eslabón más crítico de la trayectoria escolar.