Mendoza, de de

Mendoza NOVEDADES

Dolor en el cine nacional: falleció Luis Puenzo, el creador de La historia oficial

Fue el artífice de hitos fundamentales de nuestra cultura y el primer realizador en alcanzar la gloria máxima en Hollywood con un relato crudo sobre la dictadura.

Martes, 21 de Abril de 2026

El cine argentino atraviesa un momento de profundo dolor tras confirmarse el fallecimiento de Luis Puenzo este martes a los 80 años. La noticia fue ratificada oficialmente por Argentores, entidad de la que era socio y referente indiscutido. Puenzo dejó una marca indeleble en la cultura nacional, siendo una pieza fundamental para que el mundo entero pusiera sus ojos en las historias locales. Su fallecimiento en la Ciudad de Buenos Aires deja un vacío imposible de llenar en una industria que ayudó a profesionalizar y proyectar internacionalmente durante más de cuatro décadas de labor ininterrumpida.

El hito histórico de La historia oficial y su proyección mundial

Su obra cumbre, "La historia oficial", se estrenó en un momento clave de la transición democrática y se convirtió en un símbolo de memoria y justicia. El 24 de marzo de 1986, la película alcanzó la gloria máxima al recibir el Premio Oscar de la Academia de Hollywood como mejor película extranjera, marcando un antes y un después para la cinematografía regional. Aquella noche, Puenzo pronunció un discurso histórico donde recordó el aniversario del golpe militar y expresó que, tras la pesadilla, el país comenzaba a tener nuevos sueños, conmoviendo a la audiencia global.

Más allá de aquel éxito inicial, su carrera logró consolidarse con fuerza en el mercado internacional a través de producciones de gran envergadura. Dirigió títulos memorables como "Gringo viejo", basada en la novela de Carlos Fuentes, y "La peste", donde adaptó con maestría la célebre obra literaria de Albert Camus. Su versatilidad le permitió transitar diversos géneros con una solvencia técnica envidiable, cerrando su ciclo como realizador con "La puta y la ballena", una pieza que reafirmó su capacidad para narrar historias íntimas con una estética visual sumamente cuidada.

Además de su éxito detrás de las cámaras, Puenzo demostró un fuerte compromiso institucional al desempeñarse como presidente del INCAA. Desde ese rol, impulsó el desarrollo del arte audiovisual en todo el territorio nacional, defendiendo siempre la necesidad de una industria sólida y federal. Fue un hombre que supo retratar la realidad social y política con una sensibilidad única, convirtiéndose en un mentor para las nuevas generaciones de cineastas que hoy lo despiden con un respeto inmenso por su coherencia artística.

Hoy la comunidad artística lo despide reconociéndolo como un visionario que abrió las puertas de la exportación para el cine argentino. Sus colegas coinciden en que su búsqueda de la excelencia y su compromiso con la verdad fueron los pilares de una trayectoria ejemplar. Con su partida, se despide a un director que no solo ganó premios, sino que ayudó a reconstruir la identidad cultural de un país que buscaba sanar sus heridas a través del arte. Su legado perdurará en cada fotograma de nuestra historia.