Admitió ser el autor de los abusos y el asesinato que conmocionaron a Mendoza.
A casi tres años del estremecedor crimen de Emma Pilar Olguín, de apenas dos meses de vida, la Justicia de Mendoza dictó este martes la sentencia máxima para el principal responsable. Gustavo Olguín Ormeño, de 25 años, confesó haber violado y asesinado a la pequeña en una vivienda del barrio Infanta, en Las Heras. El fallo, que establece la pena de prisión perpetua, se resolvió a través de un juicio abreviado en el Polo Judicial, evitando así la instancia de un juicio por jurados que estaba prevista para las próximas semanas.
El imputado llegó a esta instancia acorralado por las pruebas, tras haber intentado maniobras insólitas durante la instrucción, como negar su paternidad a pesar de existir un examen de ADN positivo. Finalmente, Olguín Ormeño admitió los cargos de homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal. Con esta confesión, el joven jornalero asumió la autoría de uno de los hechos más atroces registrados en la provincia durante los últimos años, el cual tuvo lugar en agosto de 2023.
La causa estuvo marcada por intensas batallas legales, especialmente en torno a la responsabilidad de la madre de la bebé, Milagros Iglesias. En un primer momento, la mujer estuvo acusada, pero luego fue sobreseída por un tribunal en una decisión que generó una fuerte polémica. Mientras la fiscal de la causa, Andrea Lazo, sostenía que la progenitora tenía responsabilidad penal, la defensa logró imponer la teoría de que las lesiones mortales fueron provocadas exclusivamente durante las horas en que la niña quedó al cuidado del padre.
El caso de Emma Pilar dejó al descubierto un contexto de violencia extrema. Aunque algunos peritos señalaron que la pequeña presentaba golpes de vieja data, lo que sugería maltratos prolongados, el sobreseimiento de la madre dejó a Olguín como el único culpable frente a la ley. El testimonio del ahora condenado terminó por confirmar los detalles del horror que se vivió en la propiedad de Las Heras, donde la fragilidad de una lactante fue vulnerada hasta provocarle la muerte.
Con la firma de esta sentencia por parte del juez interviniente, se cierra el expediente penal que mantuvo en vilo a la opinión pública local. Olguín Ormeño será trasladado de inmediato al complejo penitenciario para comenzar a cumplir su condena a perpetuidad, sin posibilidad de beneficios excarcelatorios por la gravedad de los delitos cometidos. La resolución trae algo de alivio administrativo al sistema judicial, aunque el dolor por la pérdida de la pequeña Emma sigue latente en la memoria de los vecinos del barrio Infanta.