Mendoza, de de

Mendoza Seguridad

Se terminó la "negociación" con las barras: Mendoza blinda los colectivos y custodia los garajes de las empresas

Tras años de ceder unidades para evitar represalias, las empresas de transporte ahora cuentan con custodia policial. El detonante fue el secuestro de un micro con 24 detenidos en la previa de un partido de la Lepra.

Miercoles, 22 de Abril de 2026

La postal de colectivos repletos de hinchas colgados de las ventanas, desviando recorridos y atemorizando a los pasajeros, busca ser erradicada definitivamente de las calles mendocinas. El Gobierno provincial puso fin a una práctica informal donde las empresas de transporte, ante la falta de garantías, cedían unidades a los barrabravas para evitar que rompieran el resto de la flota.

"Esta situación se terminó. El sistema es para los usuarios que pagan el servicio todos los días", sentenció el subsecretario de Transporte, Luis Borrego. La medida, que debutó con éxito el pasado fin de semana durante los partidos de Gimnasia y Esgrima y Godoy Cruz, incluye un despliegue operativo sin precedentes: efectivos policiales custodiando los garajes de las empresas y un sistema de respuesta inmediata ante cualquier intento de desvío.

El punto de quiebre: 24 detenidos

El cambio de paradigma se aceleró tras un grave incidente el pasado martes 7 de abril. En la previa del duelo entre Independiente Rivadavia y Bolívar, un grupo de 24 barras tomó una unidad, amenazó al chofer y obligó a bajar a los pasajeros para dirigirse al Estadio Bautista Gargantini.

En esa oportunidad, la respuesta fue contundente. La Policía interceptó el colectivo y detuvo a todos los involucrados. Al respecto, la ministra de Seguridad, Mercedes Rus, fue categórica: "En Mendoza el orden no se negocia. No vamos a permitir que la violencia se adueñe del transporte público".

Una "negociación" absurda que llegaba a su fin

Hasta hace semanas, las empresas se veían forzadas a un diálogo surrealista: pactaban la entrega de un colectivo a cambio de que los barras no atacaran a piedrazos las otras unidades que seguían en circulación. Además del riesgo físico, esto generaba costos altísimos por la rotura de cristales y el retiro de unidades de servicio.

Con el nuevo protocolo, si un colectivo es abordado o desviado, la Policía actúa de inmediato, detiene a los responsables y los pone a disposición de la Justicia. "No hubo registros de amenazas ni colectivos secuestrados el último fin de semana", confirmó Borrego, marcando lo que esperan sea el nuevo estándar de seguridad en el transporte mendocino.