Desde la UIM y la FEM hasta cámaras regionales de toda la provincia firmaron una dura misiva. Advierten por la retracción económica, la presión fiscal y la parálisis de la obra pública nacional. Piden frenar embargos por 180 días.
La paciencia del sector privado mendocino parece haber llegado a su límite. En una movida que unificó a sectores tan diversos como la vitivinicultura, el comercio, la industria, el turismo y la construcción, las principales cámaras empresariales le enviaron una carta al gobernador Alfredo Cornejo manifestando su "profunda preocupación" por el deterioro del entramado productivo regional.
El documento, firmado por entidades de peso como la UIM, FEM, UCIM, ACOVI y APROCAM, entre muchas otras, describe un escenario de "alta complejidad": recesión sostenida, capacidad instalada ociosa, falta de liquidez y un incremento de costos logísticos que se vuelve insostenible. Los empresarios apuntan a la paralización de la obra pública nacional y a la falta de un nuevo pacto fiscal como los principales agravantes de la crisis.
La carta no es solo un diagnóstico, sino un pliego de condiciones. El sector privado le pide a Cornejo que use su peso político para gestionar ante la Nación y aplicar medidas directas en la provincia. Entre los pedidos más urgentes figuran:
Un punto destacado es la solicitud de adhesión provincial y municipal al RIMI (Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones). Para los empresarios, este marco es vital para fomentar la inversión en un contexto donde el acceso al crédito es casi inexistente.
"Reafirmamos nuestra vocación de trabajo, pero la situación exige la adopción urgente de medidas concretas", reza el texto. Ahora, la pelota está en el campo del Ejecutivo provincial, que deberá decidir si abre una mesa permanente de articulación público-privada, tal como propusieron los firmantes, para monitorear la crisis de las Pymes mendocinas.