El jefe comunal de Guaymallén permanece bajo observación en el Hospital Italiano. Los médicos buscan descartar un cuadro de influenza ante la fuerte circulación de virus respiratorios en la provincia.
El arco político mendocino se vio sacudido por la noticia de la internación de urgencia de Marcos Calvente, intendente de Guaymallén.
El mandatario ingresó a la guardia del Hospital Italiano, ubicado en su propio departamento, tras manifestar un cuadro de fiebre persistente y malestar general. Según informaron fuentes municipales a última hora, el equipo médico decidió dejarlo en observación para realizar estudios de mayor complejidad, aunque los primeros análisis de sangre arrojaron resultados dentro de los parámetros normales.
Ante la lógica preocupación que generó su hospitalización, desde la comuna emitieron un comunicado oficial para llevar tranquilidad. En el mismo, descartaron que se trate de una neumonía o una afección de gravedad sistémica. El diagnóstico inicial apunta a un cuadro gripal agudo, pero debido a la intensidad de los síntomas, se le realizó un hisopado para detectar influenza. Este virus está circulando con fuerza en Mendoza durante las últimas semanas, presentando variantes más agresivas de lo habitual, lo que motivó el protocolo de seguimiento estricto para el jefe comunal.
El último parte médico indica que Marcos Calvente se encuentra estable, de buen ánimo y evolucionando favorablemente bajo el cuidado de los profesionales del nosocomio. Aunque se espera que reciba el alta en las próximas horas para continuar con la recuperación en su domicilio, su agenda oficial ha quedado suspendida momentáneamente. La situación sanitaria del intendente pone nuevamente el foco en la importancia de la vacunación antigripal y los cuidados preventivos ante el inicio de la temporada de enfermedades respiratorias en el Gran Mendoza, mientras sus colaboradores monitorean de cerca su regreso a las funciones ejecutivas.