El hallazgo de documentos del año 1865 sobre su supuesto hijo abre las primeras hipótesis científicas para respaldar la fe popular.
A más de un siglo de su muerte y consolidada como una de las expresiones de fe popular más grandes y arraigadas de la Argentina, la Difunta Correa quedó bajo la lupa de una investigación histórica inédita. Un equipo de especialistas busca determinar, mediante un riguroso respaldo documental, si la mujer que dio origen al mito realmente existió en la vida real. El minucioso trabajo es impulsado de manera conjunta por el Arzobispado de San Juan y el Instituto de Historia Regional Argentina Héctor Arias, perteneciente a la Universidad Nacional de San Juan, con el fin de aportar certezas científicas a la devoción.
La investigación, denominada formalmente "Proyecto de Localización Documental referido a la Difunta Correa", tiene un plazo de ejecución previsto de tres años. El equipo de trabajo está coordinado por los especialistas Carlos Moreno, José Juan García y Fredi Varas, quienes dirigen a un grupo de docentes, investigadores y estudiantes universitarios. Las tareas se concentran en la revisión exhaustiva de archivos parroquiales, viejos libros de bautismo y registros matrimoniales del siglo diecinueve correspondientes a localidades sanjuaninas clave como La Merced, Catedral, Angaco, San Martín, Jáchal y Albardón, contando además con el soporte digital de la organización internacional FamilySearch.
A pesar de que las tareas están en su fase inicial, los investigadores ya analizan un primer indicio relevante vinculado al supuesto hijo de la mujer. En ejemplares del histórico diario sanjuanino El Zonda correspondientes al año 1865, se detectaron avisos comerciales publicados por un ciudadano llamado Baudilio Bustos Correa, quien residía en las inmediaciones de la Plaza 25 de Mayo antes de mudarse a la provincia de Córdoba. Los expertos concentran ahora sus esfuerzos en cruzar datos genealógicos para determinar si este hombre efectivamente fue el bebé que, según la tradición, logró sobrevivir en el desierto.
La leyenda tradicional narra que Deolinda Correa falleció de deshidratación en el desierto sanjuanino a mediados del siglo diecinueve mientras seguía las huellas del ejército que había reclutado a su esposo de forma forzosa. Al ser encontrada por unos arrieros, el bebé de la mujer seguía con vida alimentándose milagrosamente de su pecho, un relato que transformó al paraje de Vallecito en un centro de peregrinación permanente que cada año convoca a miles de fieles mendocinos y de todo el país que viajan a cumplir sus promesas.
Desde la coordinación del proyecto aclararon a los medios regionales que el éxito de la investigación no condicionará la devoción de los creyentes. El presbítero José Juan García explicó que, en caso de no hallar documentación fehaciente en los registros públicos tras los tres años de búsqueda, solo significará que las pruebas físicas no fueron encontradas, pero de ninguna manera se utilizará para negar la existencia real de la Difunta Correa. El objetivo final es simplemente ir más allá de la tradición oral que se transmitió de generación en generación y otorgarle un marco científico e histórico al fenómeno.