La línea permite reestructurar montos de hasta 10 millones de pesos con plazos flexibles y una tasa diferencial para quienes perciben haberes en el banco.
El Banco Nación lanzó un nuevo plan de refinanciación de saldos de tarjetas de crédito con el objetivo de brindar alivio financiero en medio de un escenario de creciente endeudamiento de las familias. Este mecanismo de asistencia está sujeto al cumplimiento de determinados requisitos comerciales, tales como registrar deudas acumuladas que no superen los 90 días de atraso y que el monto total a regularizar sea menor o igual a los 10 millones de pesos. Desde la conducción de la entidad informaron que el programa de facilidades está diseñado específicamente para consolidar los pasivos de aquellas personas que perciben de manera regular sus haberes mensuales a través de la institución, siempre y cuando el saldo en mora no exceda el equivalente a tres resúmenes consecutivos de tarjetas emitidas por el propio banco.
La operatoria de reestructuración crediticia posibilita financiar los saldos pendientes de hasta 10 millones de pesos en plazos sumamente flexibles que se extienden hasta los 60 meses, aplicando una Tasa Nominal Anual (TNA) diferencial y vigente del 35 por ciento. No obstante, el beneficio no se limita únicamente a normalizar la situación de morosidad de las cuentas, sino que contempla una serie de condiciones implícitas de mantenimiento del plástico de crédito. Entre las ventajas operativas anexas, se destaca la posibilidad de abonar la primera cuota del plan con el próximo resumen mensual, además de aplicarse adecuaciones de carácter temporal en los límites disponibles para compras.
Para aquellos usuarios del circuito financiero que registren deudas de mayor antigüedad, puntualmente con saldos que muestren más de 90 días de atraso, la propuesta de la banca pública presenta modificaciones en su estructura básica. En estas situaciones de mora prolongada, las alternativas de refinanciación vigentes prevén la opción de extender el cronograma de los pagos en un plazo de hasta 96 meses. Desde el Banco Nación aclararon que este esquema extendido se encuentra estrictamente sujeto a una evaluación crediticia particular previa y a los términos comerciales vigentes al momento de iniciar la solicitud.
Cualquiera sea la situación de mora en la que se encuentre el cliente, la entidad financiera oficializó que implementará una evaluación personalizada de cada petición de refinanciación formulada. Este análisis exhaustivo se ejecutará tomando en consideración el perfil técnico del usuario de la tarjeta, su situación financiera general y las características propias de las obligaciones contractuales que se pretenden reorganizar. El propósito de este filtro administrativo consiste en ofrecer herramientas adecuadas a cada necesidad particular, promoviendo en simultáneo una administración responsable de los compromisos financieros asumidos por los clientes.
El lanzamiento de este mecanismo guarda una relación directa con otra variante del portafolio del banco: la línea específica de consolidación de deudas. Dicha propuesta está destinada a personas que requieran unificar de manera urgente sus obligaciones financieras contraídas tanto dentro del Nación como en otras entidades del sistema bancario tradicional. Esta variante contempla un esquema de tasa fija con plazos de cancelación de hasta 72 meses y una Tasa Nominal Anual (TNA) establecida en el 65 por ciento, permitiendo además tramitar montos significativamente superiores que alcanzan un tope máximo de hasta 100 millones de pesos.