Desde el Ministerio de Salud explicaron que el incremento está asociado a la circulación de una variante más contagiosa, aunque aclararon que no genera casos de mayor gravedad.
La campaña de vacunación antigripal muestra una mayor adhesión de la población mendocina en comparación con el año pasado. Según los datos oficiales brindados por el Ministerio de Salud provincial, durante los primeros tres meses de la campaña se aplicaron 204.130 dosis, frente a las 137.240 que se habían registrado en el mismo período de la temporada anterior. Esta notable diferencia representa 66.890 vacunas más colocadas en el territorio y un incremento del 48,74 por ciento respecto del año precedente, todo esto en un contexto epidemiológico local marcado por una mayor circulación del virus de la influenza.
En diálogo con los medios, la jefa del Departamento Provincial de Inmunizaciones, Iris Aguilar, explicó que este aumento en la demanda está directamente relacionado con la expansión de la variante de influenza H3N2 subclado K. Esta cepa en particular se caracteriza por poseer una mayor contagiosidad, aunque la funcionaria aclaró que esto no implica bajo ningún punto de vista una mayor gravedad de la enfermedad. "No es que sea más fuerte, no se define en términos de fortaleza. La variante H3N2 subclado K lo que tiene es mayor contagiosidad, pero no genera mayor número de internaciones ni de casos graves", detalló Aguilar para llevar tranquilidad a los hogares y remarcar que no existe una situación de alarma sanitaria en la provincia.
Las autoridades sanitarias remarcan que la inoculación es la herramienta más eficaz para prevenir formas graves de la enfermedad y reducir hospitalizaciones durante la temporada invernal, sobre todo para quienes integran los grupos de riesgo. Esta población prioritaria está compuesta por personas mayores de 65 años, embarazadas en cualquier etapa de gestación, puérperas hasta 10 días posparto que no se hayan vacunado antes, personal de salud, niños y niñas de entre 6 y 24 meses, y personas de entre 2 y 64 años que presenten factores de riesgo o enfermedades preexistentes. Desde la cartera de Salud destacaron que la campaña actual representa también una oportunidad ideal para revisar y completar los esquemas contra otras afecciones respiratorias, ya que en los vacunatorios públicos se encuentran disponibles de forma simultánea las dosis contra el Covid-19 y la neumonía.
Por último, lose specialistas recuerdan a la comunidad que la vacuna antigripal debe aplicarse obligatoriamente cada temporada debido a que los virus de la influenza cambian y mutan de manera constante. Estas mutaciones estructurales le permiten al virus evadir parcialmente las defensas generadas por infecciones o vacunaciones de años anteriores, lo que obliga a los organismos internacionales a realizar un monitoreo permanente de las cepas para actualizar la composición anual de la dosis. A esto se suma que la protección que genera la inmunización disminuye de forma natural con el paso del tiempo, ya que los anticuerpos bajan significativamente después de un año, volviendo necesaria una nueva dosis para mantener la protección de cara al invierno.