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Escándalo y fraude en Mendoza: imputaron al empresario "Tito" Bustos por la venta del boliche Treinta y Pico

Se investiga la venta presuntamente irregular del histórico inmueble de calle Rioja por una cifra millonaria muy inferior a su valor real.

Miercoles, 3 de Junio de 2026

La investigación por una presunta maniobra fraudulenta vinculada al histórico inmueble donde funcionó el boliche Treinta y Pico derivó en la imputación del empresario nocturno Ricardo "Tito" Bustos. El empresario es una figura ampliamente conocida en Mendoza por ser el creador de la Vendimia Gay y propietario de reconocidos locales bailables de la noche provincial. La fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi le atribuyó los delitos de administración fraudulenta en concurso real con falsedad ideológica, luego de que el fiscal en jefe Alejandro Iturbide avalara el planteo impulsado por la querella, representada por el abogado Lucas Colucci. Bustos compareció ante la fiscalía la semana pasada, fue formalmente notificado de la acusación y optó por no declarar, al tiempo que solicitó autorización para salir del país durante tres meses, pedido que fue rechazado por la querella.

Venta sin aval, actas falsas y perjuicio económico a una socia

Según la hipótesis de la fiscalía, la maniobra delictiva tuvo como eje la venta del único activo relevante de Proyecto Omega, una sociedad anónima creada en el año 2005 por Bustos, Sandra Mabel Miranda y Ángel Ramón Silicato para la explotación comercial nocturna. El grupo había adquirido el inmueble de calle Rioja un año después de su fundación. La instrucción sostiene que, tras adquirir la participación de Silicato, Bustos intentó comprar también las acciones de Miranda. Sin embargo, la mujer rechazó la oferta por considerarla muy inferior al valor real de la empresa y del predio.

Ante esa negativa, la acusación señala que Bustos habría avanzado igualmente con una serie de actos societarios espurios para concretar la venta del predio. Para los investigadores, se utilizaron actas societarias con datos que no reflejaban lo ocurrido en la realidad y se hicieron constar decisiones que Miranda aseguró no haber aprobado ni firmado. Con el paso de los años, Bustos pasó a controlar la firma al transferir la participación de uno de los socios a su hermana, quedando la familia Bustos con dos tercios de la sociedad y Miranda con el tercio restante. En ese contexto de superioridad societaria, Bustos continuó al frente de la firma como presidente.

Según la acusación fiscal, en junio de 2022 Bustos avanzó con la venta del histórico inmueble a otra empresa por 18,5 millones de pesos, una cifra que para los investigadores estaba muy por debajo de su valor real de mercado. La fiscalía entiende que la operación inmobiliaria se concretó sin el aval correspondiente de los socios y que terminó perjudicando económicamente a Miranda. Además, la imputación sostiene que la venta se realizó sin convocar a una asamblea extraordinaria de accionistas, pese a que se trataba de una decisión trascendental para la vida de la empresa, ya que implicaba desprenderse de su principal y prácticamente único activo.

Por esa razón, en el Ministerio Público Fiscal entendieron que Bustos habría excedido con creces las facultades que tenía como presidente de la sociedad y actuado en perjuicio directo de uno de los miembros fundadores. Sobre esa base jurídica, la fiscal Muscianisi le endilgó el delito de administración fraudulenta, por la presunta afectación del patrimonio societario, y el de falsedad ideológica, por la supuesta incorporación de información falsa en documentación societaria utilizada para concretar la operación comercial. Cabe destacar que Bustos es un referente de la noche mendocina que en 1996 impulsó la primera edición de la Vendimia Gay, celebración que con el tiempo se convirtió en uno de los eventos más representativos de la provincia.