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Cornejo entregó casas del IPV y lanzó una fuerte promesa para quienes siguen esperando su vivienda

El gobernador encabezó el acto en el barrio Terruño A tras una inversión millonaria. Apuntó contra la crisis del crédito bancario y garantizó la continuidad de los fondos provinciales.

Miercoles, 17 de Junio de 2026

El gobernador Alfredo Cornejo encabezó el acto oficial de entrega de 42 nuevas soluciones habitacionales pertenecientes al barrio Terruño A, ubicado en el departamento de Guaymallén.

Las unidades residenciales, gestionadas bajo la órbita del programa IPV Mi Casa, demandaron una inversión pública provincial superior a los 3.591 millones de pesos. Durante la ceremonia, el mandatario estuvo acompañado por la vicegobernadora Hebe Casado y el intendente local Marcos Calvente, consolidando un fuerte mensaje político dirigido a mitigar el marcado déficit de infraestructura civil que afecta a miles de familias de la región.  

Crítica al sistema bancario nacional y el respaldo a las cuotas del IPV

El eje central del discurso del Ejecutivo mendocino se concentró en los desequilibrios macroeconómicos estructurales que atraviesa la Argentina, señalando de forma directa la desaparición del crédito hipotecario bancario a largo plazo. 

Cornejo comparó el adverso panorama local con los modelos de financiamiento estables de países limítrofes, donde un sueldo registrado permite acceder a planes de pago a treinta años similares al valor de un alquiler corriente. Frente a esta parálisis financiera externa, el gobernador lanzó un firme compromiso institucional de cara al futuro habitacional de la provincia.

"No vamos a dejar de poner recursos en estos programas hasta que aparezca el crédito masivo", sentenció el mandatario, ratificando que el equilibrio fiscal y las cuentas ordenadas de Mendoza permiten sostener la inversión pública con constructoras privadas. 

Las autoridades del Instituto Provincial de la Vivienda recordaron que las cuotas de amortización social se mantendrán sensiblemente por debajo de los valores del mercado inmobiliario, exigiendo a las familias adjudicatarias responsabilidad en el pago mensual para retroalimentar el sistema solidario de construcción.