El animal, llamado India, formaba parte de una familia de La Reducción desde 2020. Delincuentes ingresaron de madrugada al predio, cortaron los alambres del corral y se la llevaron. Horas después, la Policía halló restos óseos y vísceras en una finca cercana.
La inseguridad rural volvió a golpear en el departamento de Rivadavia con un hecho que causó indignación y tristeza en la comunidad de La Reducción. Delincuentes robaron y faenaron una yegua que era utilizada tanto para actividades recreativas como para tareas de equinoterapia, dejando sus restos abandonados en una finca cercana.
El episodio fue denunciado durante la mañana del viernes y tuvo como escenario una propiedad ubicada en las inmediaciones de Ruta 62 y Carril Albardón, en el distrito de La Reducción.
Según informaron fuentes policiales, cerca de las 6.10 del viernes efectivos de Policía de Seguridad Rural que realizaban patrullajes preventivos por la zona fueron interceptados por el propietario del animal, un hombre de 65 años, quien denunció la desaparición de su yegua.
Cortaron el corral y escaparon campo traviesa
De acuerdo con las primeras actuaciones, los autores ingresaron al predio durante la madrugada tras cortar los alambres del corral donde se encontraba el equino. Luego se llevaron al animal atravesando campos de la zona para evitar ser detectados.
A partir de la denuncia, los uniformados iniciaron un rastreo siguiendo las huellas dejadas por los responsables. Tras recorrer varios kilómetros, encontraron restos óseos y vísceras de un equino en una finca cercana.
La víctima reconoció inmediatamente que se trataba de India, una yegua que integraba la familia desde el año 2020 y que tenía un valor afectivo especial para sus propietarios.
Un animal dedicado a la asistencia terapéutica
Además de ser utilizada para actividades recreativas, India participaba en tareas de equinoterapia, colaborando en procesos de rehabilitación de personas que requerían asistencia terapéutica.
Por ese motivo, el hecho generó una fuerte conmoción entre familiares, allegados y vecinos de la zona, quienes destacaron el vínculo que mantenían con el animal y el servicio que prestaba en distintas actividades.
Tras el hallazgo, el propietario debió cavar una fosa para dar sepultura a los restos de la yegua, en una escena que reflejó el impacto emocional que provocó el ataque.
La investigación
Los efectivos continuaron siguiendo el rastro dejado por los delincuentes hasta las inmediaciones de calle Viejo Reducción, donde las huellas se perdieron a unos 150 metros del lugar.
Los investigadores también revisaron las cámaras de seguridad ubicadas en las cercanías, aunque hasta el momento las imágenes obtenidas no aportaron datos relevantes para identificar a los responsables.
Por disposición de la Oficina Fiscal, se iniciaron las actuaciones correspondientes y se convocó a personal de Policía Científica para avanzar con las pericias y tratar de reunir elementos que permitan esclarecer el caso.
Mientras tanto, la causa se suma a una serie de hechos de abigeato y faena clandestina que vienen generando preocupación entre productores y vecinos de las zonas rurales del Este provincial, donde los delincuentes aprovechan la escasa circulación nocturna para actuar y desaparecer sin dejar rastros.