El dueño de casa cayó 3 a 2 con los europeos en el Estadio Azteca, en el marco del partido de octavos de final del Mundial 2026.
Inglaterra y México protagonizaron un partido entretenido, vertiginoso, y cambiante. El Estadio Azteca fue escenario de un duelo que quedará para el recuerdo, y que finalizó con la victoria de los de Europa por 3 a 2, en el marco de los octavos de final del Mundial 2026.
El dueño de casa salió eufórico, eléctrico, y pasado de vueltas. Presionó alto, intentó ahogar al cuadro europeo, y trató de llegar al segundo gol antes que convertir el primero. En ese comienzo furioso, estuvo cerca de festejar con el centro de Alvarado y el enorme cabezazo de Jiménez que obligó la mejor respuesta de Jordan Pickford.
Por supuesto, resultó imposible sostener ese ímpetu durante todo el primer tiempo. La energía mermó, e Inglaterra comenzó a crecer muy de a poco de la mano de sus volantes ofensivos. A los 25', avisó con el remate de Gordon que tapó Rangel.
Entre el minuto 36 y el 37', los de Tuchel pasaron por caja a aprovechar el quedo de México. Primero Rice recorrió 60 metros a pura velocidad para abrir con Saka, que ganó en el mano a mano y encontró a Bellingham en el segundo palo. Aturdido, el local perdió la pelota dos veces tras el saque del medio, Kane remató y otra vez apareció Bellingham para empujarla.
Toda la positividad que emanaba desde las tribunas del Azteca se derrumbó por completo. Allí el contagio se invirtió, naciendo en el campo de juego. Rápidamente, Quiñones capturó el rebote de un tiro libre en el corazón del área, y le reventó el arco a Pickford para el 1-2.
Desde allí hasta el entretiempo, México metió a Inglaterra contra su arco. Jiménez se arrimó con un remate cruzado que salió apenas desviado y un cabezazo que no pudo superar la volada del portero, y Montes casi convierte cuando la paró en el área chica, y Bellingham se interpuso en el camino.
La segunda mitad arrancó con la misma intensidad. Sobre 2' O'Reilly probó de media distancia y estrelló el palo, y parecía que Inglaterra estaba cerca de liquidarlo. Ni siquiera la expulsión de Quansah por la plancha sobre Gallardo hizo decaer el ánimo inglés. A los 12', Pickford sacó largo, Harry Kane la bajó y Gordon fue tumbado toscamente por Rangel, que le cometió un claro penal. El árbitro, apoyado por el VAR, le permitió al nueve y capitán europeo canjearlo por gol.
Y México otra vez se encontró con un golpazo a la ilusión, pasando de nuevo de la euforia a la pena. Y tal como había sucedido en el primer tiempo, la llama se encendió desde adentro del campo. Fue a los 22', cuando Kane cometió penal y Jiménez estampó el 2-3.
Los del Vasco Aguirre redoblaron esfuerzos, apretaron el paso y exigieron a la línea defensiva británica con la búsqueda directa de peligro. La visita se replegó en el intento por cerrar los caminos hacia su propio arco, y descartó cualquier posibilidad de ir a buscar el cuarto a través del juego asociado.
Los veinte minutos finales fueron estresantes. México hizo todo lo que pudo para alcanzar la igualdad, e Inglaterra aguantó estoico y heroico. Ahora deberá enfrentar a Noruega en cuartos de final, el sábado desde las 18 horas.