Mendoza, de de

Mendoza efemerides

Día de la Independencia: las razones que convirtieron la declaración de 1816 en un hito histórico

Argentina conmemora este 9 de julio un nuevo aniversario de la proclama del Congreso de Tucumán de 1816.

Jueves, 9 de Julio de 2026

Este jueves 9 de julio, la Argentina conmemora el aniversario número 210 de la Declaración de la Independencia, proclamada originalmente por el histórico Congreso de Tucumán en 1816. Esta fecha patria fundamental evoca el momento exacto en el que el país nació formalmente como una nación soberana. Los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata rompieron de manera definitiva los vínculos políticos con la Corona española, dándole un cierre legal al proceso revolucionario que se había iniciado en el Cabildo de Buenos Aires el 25 de mayo de 1810.

Aquel martes de invierno en la provincia norteña, una verdadera multitud se congregó frente a la célebre Casa de Tucumán para respaldar la firma del acta y celebrar el nacimiento del nuevo Estado independiente al grito unísono de "¡Viva la Patria!". Más allá de la enorme carga emotiva y del simbolismo civil que mantiene hasta el presente, la decisión de los congresales constituyó una maniobra de altísimo valor político, institucional y estratégico de cara al contexto geopolítico global de la época.

El respaldo clave para la gesta de San Martín

La proclamación de la independencia civil tuvo como una de sus finalidades centrales notificar formalmente a las potencias de Europa y a los nacientes gobiernos de América que el territorio del Río de la Plata se erigía como un Estado libre, con plena capacidad jurídica para gobernarse y entablar relaciones diplomáticas directas. Sin embargo, para Mendoza y la región de Cuyo, este hito político guardó una relación directa y vital con los planes militares que se diagramaban a nivel local de la mano del general José de San Martín.

La firma del acta en Tucumán le otorgó el marco de legalidad internacional indispensable que requería la campaña libertadora del Ejército de los Andes, el cual se organizaba en suelo mendocino. Gracias a este documento soberano, se demostró ante el mundo que los soldados que acampaban en El Plumerillo no eran un grupo de insurgentes o rebeldes alzados contra su rey, sino las fuerzas militares regulares de una nación formalmente constituida.

Un objetivo de libertad continental

La ratificación legal de la soberanía sirvió además para dejar en claro que el inminente cruce de la cordillera de los Andes poseía un sentido puramente emancipador, enfocado en liberar el territorio de Chile del dominio realista y no en conquistar nuevos suelos para la administración rioplatense. El acuerdo alcanzado por los diputados provinciales funcionó como el combustible político necesario para garantizar el financiamiento y la posterior extensión de la campaña militar hacia el Perú, considerado por entonces el principal bastión del poder militar español en Sudamérica.

A más de dos siglos de aquella histórica jornada, la efeméride patria se mantiene en la memoria colectiva como el punto de inflexión definitivo para el proceso de emancipación de América del Sur. En cada rincón de Mendoza, la fecha invita a reflexionar sobre las bases institucionales del país y a poner en valor el sacrificio de aquellos ciudadanos y cronistas de la historia que forjaron la identidad libre del suelo que habitamos.