Un menor de edad contrajo el virus a través de un familiar que regresó del exterior.
Mendoza se posicionó en el centro de la escena sanitaria nacional este martes tras confirmarse la primera muerte en Argentina por la variante de gripe H3N2. La noticia, que tuvo una fuerte repercusión en medios de todo el país, encendió las alarmas debido a la alta tasa de contagiosidad de esta cepa. Sin embargo, el fallecimiento de un hombre de 74 años con patologías previas no es el único dato relevante: en las últimas horas se conoció que un niño mendocino también contrajo la enfermedad sin haber salido de la provincia.
El contagio del menor se produjo por contacto estrecho con un pariente que regresó recientemente de Europa, lo que confirma la circulación del virus mediante nexos de viajeros. A este cuadro se suma el de una adolescente que contrajo la afección tras vacacionar en el Caribe. En ambos casos, denominados como el segundo y tercero en la provincia, los pacientes no requirieron internación y evolucionan favorablemente bajo tratamiento ambulatorio, lo que marca una diferencia sustancial con el desenlace fatal del primer paciente.
Desde el Ministerio de Salud de Mendoza aclararon que, pese al nombre de "súper gripe", la patología se transita clínicamente como un cuadro respiratorio convencional en personas sanas. La particularidad de este brote es que ocurre en pleno verano, una época de baja incidencia para enfermedades respiratorias debido a las altas temperaturas y la vida al aire libre. La severidad, según explican los profesionales, se manifiesta principalmente en pacientes con comorbilidades severas que debilitan la respuesta inmunológica.
Mercedes Toplikar, jefa del Departamento de Epidemiología, señaló que los casos registrados en la provincia se caracterizan por un rápido contagio, aunque clínicamente la variante no es más agresiva que la gripe común. El monitoreo oficial se realiza mediante una pesquisa temprana en laboratorios y estudios aleatorios del panel respiratorio. El objetivo es identificar la presencia del virus de forma veloz para evitar que llegue a las poblaciones más vulnerables durante esta temporada estival.
La estrategia sanitaria actual apunta a reforzar la prevención y el seguimiento de los contactos estrechos de personas que regresan del exterior. Las autoridades insisten en que la población no debe entrar en alarma, pero sí mantener las pautas de higiene básicas. Completar los esquemas de vacunación en los grupos de riesgo, como adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas, sigue siendo la herramienta principal para evitar complicaciones graves como la ocurrida en el Hospital Carrillo.
Por el momento, los nuevos pacientes permanecen aislados en sus domicilios bajo estricto seguimiento médico. El sistema de salud mendocino continúa en alerta para detectar posibles nuevos focos, mientras se analizan las muestras de otros pacientes con síntomas compatibles. La transparencia en la información y la consulta temprana ante la aparición de fiebre alta o dolores musculares intensos resultan fundamentales para contener la propagación de esta variante en territorio provincial.