La fiscalía recalificará la causa a homicidio agravado contra Luna Agüero Regalado.
El ataque ocurrido la semana pasada en la provincia de San Luis tuvo un desenlace fatal. Anoche se confirmó el fallecimiento de Lautaro Rodrigo Britos, el joven de 22 años que había sido rociado con nafta y prendido fuego por su pareja. Permanecía internado en terapia intensiva en estado crítico desde el pasado jueves.
El estado de salud de la víctima se complicó severamente en las últimas horas tras contraer una neumonía, consecuencia del grave compromiso en sus vías respiratorias y de las quemaduras de extrema gravedad sufridas en la mayor parte de su cuerpo.
El brutal hecho ocurrió en un domicilio del barrio La Ribera. Según la reconstrucción judicial, la acusada, Luna Agüero Regalado, de 20 años, ingresó a la vivienda y, en el marco de una discusión, roció al joven con combustible y le prendió fuego. Además, incendió un colchón dentro del inmueble.
A pesar de las severas heridas, Britos logró salir de la casa para pedir auxilio. Vecinos del lugar intentaron asistirlo y sofocar las llamas antes de que fuera trasladado de urgencia por los servicios de emergencias al Policlínico Regional.
El deceso del joven provocó un giro en la causa judicial. La fiscal Gisela Milstein dispondrá en las próximas horas el cambio de calificación legal a homicidio agravado, una figura que prevé una pena de prisión perpetua. La acusada continuará privada de la libertad en la Comisaría 31ª.
Mientras la fiscalía solicitará el traslado de Regalado al Servicio Penitenciario Provincial, la defensa pediría la prisión domiciliaria por tener un bebé lactante. Ambos tenían dos hijos en común. En tanto, la Justicia investiga si la mujer actuó sola o contó con la complicidad de un tercero.