Tras la polémica por las reformas incluidas en el proyecto de Presupuesto, la senadora libertaria cuestionó la falta de debate interno y compartió una canción con un fuerte mensaje político.
En medio de una creciente tensión política dentro del oficialismo, la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, volvió a marcar distancia de la Casa Rosada. La legisladora publicó un llamativo video en sus redes sociales donde se la ve en su despacho escuchando "No me importa", un tema de Lali Espósito. La elección de la canción no pasó desapercibida, dada la conocida tirantez entre la artista y el presidente Javier Milei, e incluyó estrofas que rezan: "Sé que quisieran poder controlarme" y "Nunca fui lo que querían de mí y no me importa".
La señal de autonomía política se dio pocas horas después de que Bullrich expresara públicamente su malestar por los recortes y modificaciones en el área de discapacidad incluidos en el proyecto de Presupuesto 2027. La senadora manifestó estar "sorprendida" y denunció que el tema no fue discutido en la mesa política del Gobierno antes de enviar la iniciativa al Congreso.
"A mí no me tomen de tonta. Si estamos el día anterior en una mesa discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo siento que me toman de tonta", advirtió la senadora, al tiempo que calificó la situación como una "bomba atómica" que afecta la confianza entre las bancadas legislativas y el Poder Ejecutivo.
Las reformas que encendieron la polémica están concentradas en los artículos 36 al 41 de la iniciativa oficial. Entre los puntos centrales, se reemplaza la Pensión No Contributiva por Discapacidad por la de Invalidez Laboral (equivalente al 70% del haber mínimo) y se fija la incompatibilidad total con cualquier empleo formal o monotributo, eliminando la posibilidad de convivir con ingresos de hasta dos salarios mínimos.
Por otra parte, la propuesta modifica el Nomenclador de Prestaciones Básicas y elimina los "valores universales" para las coberturas. Con el nuevo esquema, cada obra social, prepaga o ente regulador determinaría sus propios valores con los prestadores, derogando además mecanismos de la Ley de Emergencia en Discapacidad como la actualización automática y la garantía de cobertura médica obligatoria para pensionados.