La magistrada porteña sobreseyó a un menor de 14 años acusado de un intento de robo. Su fallo desató un fuerte rechazo político e institucionales críticas que reavivaron viejas controversias.
La jueza porteña Laura Beatriz De Marinis quedó en el centro de la escena judicial y política tras dictar una resolución que declaró la inconstitucionalidad de un artículo del nuevo Régimen Penal Juvenil y sobreseer a un adolescente de 14 años acusado de intento de robo.
La decisión de la titular del Juzgado Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N°3 de la Ciudad de Buenos Aires reavivó el debate sobre la imputabilidad y motivó que el Ministerio de Justicia porteño impulsara un pedido de jury en su contra.
En sus fundamentos, la magistrada sostuvo que no se puede "castigar a los niños por lo que no hicimos como adultos" y consideró que la reducción de la edad de punibilidad resulta una medida regresiva contraria a tratados internacionales. La postura generó inmediatas repercusiones en distintos puntos del país, cosechando duras críticas de funcionarios como la ministra de Seguridad mendocina Mercedes Rus, quien remarcó la necesidad de aplicar las normas vigentes de forma estricta.
No se trata del primer fallo de alto impacto de De Marinis. Anteriormente, la jueza provocó indignación pública al dejar sin efecto la prisión domiciliaria del joven que agredió gravemente a Arturo López, el playero de Monserrat que sufrió secuelas neurológicas permanentes tras recibir un golpe de puño. A sus decisiones en los tribunales se le suman apariciones mediáticas en programas de streaming, donde al ritmo de canciones de Lali Espósito dejó polémicas reflexiones sobre la justicia y el rol de las leyes.