Destacó el rol estratégico de la energía argentina frente a la crisis entre Irán, Estados Unidos e Israel.
En una jornada marcada por la extrema volatilidad en los mercados globales, el ministro de Economía, Luis Caputo, analizó el impacto del ataque a la refinería saudita de Ras Tanura y la respuesta militar de Estados Unidos e Israel contra Irán. El titular del Palacio de Hacienda rompió el silencio para explicar cómo el país planea resistir el shock de un conflicto que ya disparó los precios del petróleo y el oro a niveles récord. Para el funcionario, la clave reside en la solidez del programa económico actual.
Caputo calificó la situación internacional como un "shock externo fuerte", pero envió un mensaje de calma a los inversores. "El mejor escudo es tener los fundamentals en orden y la macroeconomía ordenada. Va a tener sus consecuencias, pero estamos en una posición mucho más sólida para enfrentarlo", afirmó el ministro. Además, celebró la alineación geopolítica del presidente Javier Milei con las potencias occidentales, calificando la postura internacional de la Casa Rosada como un acierto estratégico.
A pesar de la incertidumbre financiera, el ministro ve una oportunidad para la industria energética local. Con el crudo Brent subiendo un 13 por ciento y el gas europeo disparándose un 50 por ciento tras la suspensión de operaciones en Qatar, el desarrollo de Vaca Muerta se posiciona como una alternativa clave. Según Caputo, este contexto acelera la necesidad de que Argentina se convierta en un proveedor confiable de energía para un mundo que busca estabilidad.
El titular de Economía enfatizó que el orden fiscal permite al país absorber mejor las fluctuaciones de precios que afectan a las importaciones energéticas. Si bien reconoció que el escenario es complejo, confía en que la acumulación de reservas y el equilibrio de las cuentas públicas funcionen como un amortiguador. La mirada oficial está puesta en cómo el aumento de los precios internacionales puede, a mediano plazo, beneficiar el ingreso de divisas por exportaciones de hidrocarburos.
El conflicto en Medio Oriente ha generado un clima de precaución en todas las bolsas del mundo, y Argentina no es la excepción. Sin embargo, Caputo insistió en que el país no cambiará el rumbo de sus reformas estructurales ante la crisis externa. El objetivo sigue siendo el saneamiento del Banco Central y la baja de la inflación, procesos que, según el ministro, le dan al país la resiliencia necesaria para no sucumbir ante las presiones cambiarias globales.
Finalmente, el funcionario destacó que la seguridad energética se ha vuelto una prioridad en la agenda global de defensa. En este sentido, Mendoza y Neuquén juegan un rol fundamental por su capacidad productiva. Mientras la tensión militar continúa en ascenso, el equipo económico monitorea minuto a minuto las cotizaciones internacionales, apostando a que la disciplina interna sea suficiente para navegar esta nueva tormenta financiera internacional.