El material incluye el testimonio de una mendocina y propone una reinterpretación del período.
Al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976, el Gobierno nacional difundió un video institucional titulado "Las víctimas que quisieron esconder", en el que propone una nueva lectura sobre el período de violencia en Argentina. El material, publicado en las cuentas oficiales de la Casa Rosada, sostiene que la historia ha sido presentada de forma parcial y utilizada como un instrumento de manipulación política. Con una duración de una hora y quince minutos, la pieza audiovisual elaborada por el equipo asesor de Santiago Caputo busca dar visibilidad tanto a las víctimas del terrorismo de Estado como a quienes sufrieron ataques por parte de organizaciones guerrilleras.
La narración afirma que, a partir del año 2003, se impuso en la sociedad una visión "sesgada y revanchista" de los acontecimientos de la década del 70 con el objetivo de obtener rédito político. Según el video, este proceso ignoró y silenció a miles de víctimas cuyo reconocimiento no se ajustaba al relato consolidado en los últimos veinte años. Entre las voces que aparecen para reforzar esta línea argumental se encuentra la de la mendocina Miriam Fernández, hija de desaparecidos, quien señala que la sociedad creyó una versión que no fue real y sostiene que para sanar es necesario contar la historia verdadera.
El documento fílmico también incluye el testimonio del hijo de Argentino del Valle Larrabure, secuestrado en 1974 por el ERP, quien define aquel suceso como el secuestro más largo de la historia argentina. En su intervención, hace un llamado a la unión de los argentinos y a aprovechar el potencial del país, dejando atrás las disputas del pasado que, según el Gobierno, fueron exacerbadas por el "experimento narrativo" de las gestiones anteriores. Esta perspectiva busca equiparar el reconocimiento de los crímenes de lesa humanidad con el de las víctimas de las organizaciones armadas de la época.
La difusión de este material se inscribe directamente en la línea discursiva del presidente Javier Milei, quien desde su asunción ha sostenido la necesidad de revisar lo que denomina la "historia completa". Esta postura ha reavivado el debate sobre la denominada teoría de los dos demonios, generando fuertes tensiones con los organismos de derechos humanos que este martes se movilizan en todo el país. Para el Ejecutivo, este paso es fundamental para "dar vuelta la página" y finalizar con lo que consideran un gasto millonario de recursos públicos destinados a sostener una sola versión de los hechos.
A medio siglo del inicio de la última dictadura militar, la publicación de la Casa Rosada marca un punto de inflexión en la comunicación oficial sobre el 24 de marzo. Mientras las plazas de Mendoza y del resto del país se llenan de manifestantes bajo la consigna de Memoria, Verdad y Justicia, el Gobierno nacional apuesta por un mensaje que prioriza el reconocimiento de todas las víctimas de la violencia setentista. El debate, lejos de cerrarse, continúa profundizando las diferencias en la interpretación de uno de los capítulos más oscuros y dolorosos de la historia contemporánea argentina.