El árbitro rompió el silencio tras la histórica interrupción de 23 minutos en Floresta. Reveló la conversación con su asistente, la irrupción de gente a la cancha y el insólito momento del celular.
El árbitro Nicolás Lamolina rompió el silencio tras protagonizar una de las jugadas más insólitas del campeonato.
Luego de adentrarse en una interrupción que se extendió durante 23 minutos en el empate entre All Boys y Godoy Cruz, el juez explicó los motivos que lo llevaron a corregir su decisión inicial y sancionar tiro libre en lugar del penal que le había otorgado al Tomba.
En declaraciones radiales, Lamolina detalló que su sanción sobre la barrida de Iván Zafarana a Axel Rodríguez fue corregida por sugerencia del asistente Agustín Méndez, quien contaba con un ángulo superior sobre la raya del área. "En ese momento el asistente me menciona que desde su visión era muy al límite y no le convencía la situación de penal", relató sobre el diálogo que desató la invasión de campo y las protestas.
El momento más particular ocurrió cuando un jugador del conjunto local intentó mostrarle la repetición de la falta en la pantalla de un teléfono. El colegiado admitió que esquivó el dispositivo para evitar sospechas de haber utilizado una revisión externa al reglamento: "Hice un gran esfuerzo para que no me muestren la imagen porque sabía que si aparecía un plano mirando el celular todos iban a pensar que mi decisión se modificó por eso".
Finalmente, Lamolina destacó que la delegación mendocina reaccionó con respeto y empatía frente a la corrección del fallo. Además, confirmó que elevará un informe detallado al Tribunal de Disciplina identificando a las personas no autorizadas que ingresaron al terreno de juego durante el tumulto.