Este jueves, desde las 18, se realizará la presentación de equipos y el prólogo.
Mendoza respira ciclismo con el inicio de una edición histórica. Este jueves 12 de febrero, la Vuelta de Mendoza pone en marcha su edición número 50, consolidándose como el evento más emblemático del calendario rutero nacional. La cita inicial será en el Parque San Vicente, en el departamento de Godoy Cruz, donde a partir de las 18 horas los fanáticos podrán disfrutar de la presentación oficial de los equipos y del prólogo, que marcará el primer contacto de los pedalistas con el asfalto.
Para celebrar su primer medio siglo de vida, la organización ha dispuesto un exigente cronograma que se extenderá hasta el domingo 22 de febrero. A diferencia de años anteriores, esta edición especial vuelve a contar con 10 etapas, recorriendo cada rincón de la geografía local. El pelotón, integrado por unos 120 corredores provenientes de Mendoza, el resto del país y el extranjero, deberá afrontar tramos de alta complejidad técnica y física que pondrán a prueba la resistencia de los candidatos al título.
El itinerario de este año recupera ascensos míticos que generan una gran expectativa en el ambiente deportivo. Los ciclistas deberán trepar hacia la Cruz del Paramillo y, como ya es una marca registrada del giro mendocino, cumplir con la extenuante subida al Cristo Redentor, en plena cordillera de los Andes. Estas etapas de montaña serán determinantes para definir la clasificación general, atrayendo a miles de espectadores que tradicionalmente se vuelcan a la vera de la ruta para alentar a los valientes competidores.
Las distintas zonas de la provincia ya ultiman los detalles logísticos para recibir la caravana multicolor. Desde el Gran Mendoza hasta el Valle de Uco, pasando por los departamentos de la Zona Este y el Sur provincial, la logística de seguridad y salud está lista para garantizar el normal desarrollo de la prueba. Cada región aportará su paisaje característico, combinando tramos de velocidad pura en las zonas llanas con la dureza extrema de los caracoles de alta montaña.
La Vuelta de Mendoza no es solo una competencia deportiva, sino un fenómeno cultural que une a los mendocinos cada verano. En esta oportunidad, el listado de inscriptos promete una batalla táctica de alto nivel entre los equipos continentales y las formaciones locales que buscan dejar el trofeo en casa. La presencia de figuras internacionales le otorga un prestigio adicional a esta "más argentina de las vueltas", que este año apaga 50 velitas en su mejor momento institucional.
Con el Parque San Vicente como punto de partida, se espera una concurrencia masiva para el prólogo de esta tarde. El ambiente previo indica que será una de las ediciones más recordadas de la historia, no solo por el nivel de los protagonistas, sino por el simbolismo de alcanzar las bodas de oro recorriendo las rutas de nuestra tierra. El cronómetro está por encenderse y Mendoza ya está lista para una nueva fiesta del pedal.