El futbolista, que habitualmente se desempeña como marcador central, será evaluado como alternativa para el puesto de volante de contención.
En el mundo Godoy Cruz, la detección de una falencia clara en el armado del plantel obligó a buscar soluciones creativas puertas adentro. Tras el cierre del mercado y ante la necesidad de contar con un volante central de recambio, el cuerpo técnico decidió apostar por una alternativa interna. El protagonista de esta historia es el juvenil Matías Funes, quien empezará a ser probado en una función distinta a la que venía desempeñando en las divisiones inferiores y la reserva del Expreso.
Si bien Funes se formó y destacó como marcador central, los entrenadores ven en él las condiciones necesarias para dar el salto unos metros más adelante en el campo de juego. El objetivo es que ocupe el rol de "numero 5", una posición neurálgica en el esquema del Tomba que hoy no cuenta con demasiadas variantes naturales. Esta apuesta por la polifuncionalidad busca darle profundidad a un plantel que afrontará compromisos exigentes en el corto plazo.
La decisión de ensayar este cambio posicional no es producto del azar. Según trascendió desde el predio de Coquimbito, el cuerpo técnico considera que el futbolista reúne tres características fundamentales para el puesto: buen manejo de balón para la salida limpia, capacidad física para la recuperación y una destacada lectura de juego. Estas cualidades lo posicionan como una opción viable para aportar el equilibrio que el equipo necesita en la zona de gestación.
Esta reconversión de defensores a volantes centrales es una práctica con antecedentes exitosos en el club mendocino, donde se suele priorizar la técnica y el despliegue de los juveniles. Para Matías Funes, representa una oportunidad de oro para ganar terreno en la consideración principal y sumar minutos en la máxima categoría. El proceso de adaptación incluirá trabajos específicos de posicionamiento y táctica fija para que el joven se familiarice con los tiempos del mediocampo.
De esta manera, Godoy Cruz intenta resolver un problema logístico con recursos propios, potenciando el patrimonio de la institución. Mientras el plantel continúa con su puesta a punto, todas las miradas estarán puestas en el rendimiento del juvenil en los próximos entrenamientos y amistosos. Si la apuesta sale bien, el Tomba no solo habrá cubierto un puesto clave, sino que habrá ganado un jugador versátil capaz de cumplir funciones defensivas y de contención según lo requiera el partido.