La penalidad administrativa se originó a partir de los gestos racistas.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) notificó una dura sanción económica de 100.000 dólares para Boca, en un fallo que ratifica la política de tolerancia cero ante las conductas discriminatorias en las competencias continentales.
La penalidad administrativa se originó a partir de los gestos racistas efectuados por un simpatizante local en las tribunas de La Bombonera, quien reaccionó de forma idéntica ante las provocaciones y ademanes xenófobos previos de un parcial de Cruzeiro de Brasil.
Ante la gravedad y reciprocidad de los hechos registrados por las autoridades del partido, el tribunal de disciplina del organismo sudamericano decidió aplicar el principio de equidad en la sanción, imponiendo también una multa idéntica de 100.000 dólares al club de Belo Horizonte. Ambos expedientes sientan un severo precedente en la lucha contra la violencia verbal en las tribunas de la región.