El Banco Central y la Comisión Nacional de Valores aplicaron una serie de medidas para desregular el mercado cambiario.
El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de flexibilización del cepo cambiario a través de normativas emitidas por el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores. Las medidas buscan simplificar la operatoria tanto para individuos como para empresas, reduciendo las trabas que regían sobre el flujo de divisas. Para las personas humanas, el cambio principal radica en que ya no será obligatorio liquidar los dólares obtenidos por exportaciones de bienes, aunque persiste el requisito de ingresarlos formalmente al sistema financiero local, igualando así el criterio con la exportación de servicios.
Uno de los puntos que mayor impacto tendrá en los mendocinos que viajan al exterior es la eliminación del tope de 50 dólares diarios para el retiro de efectivo mediante tarjeta de crédito en el extranjero. Esta medida facilita significativamente los gastos fuera del país, permitiendo un acceso más ágil a moneda física sin la necesidad de trasladar grandes sumas de efectivo desde Argentina. Asimismo, el Banco Central habilitó el acceso al mercado oficial para coberturas cambiarias de deudas en otras monedas y permitió el pago de Obligaciones Negociables hasta tres días antes de su vencimiento.
En el ámbito corporativo, la desregulación otorga un mayor aire financiero a los sectores exportadores mediante la extensión de los plazos para el ingreso de divisas. Para las exportaciones a filiales que no superen los 200 millones de dólares anuales, el plazo pasó de 60 a 180 días. En otros rubros estratégicos, como el de la indumentaria, el tiempo permitido se extendió de 180 a 365 días, la misma ventana temporal que se aplicará a partir de ahora para la liquidación de divisas correspondientes a bienes de capital.
Estas modificaciones se dan en un contexto donde el Ejecutivo nacional busca normalizar el comercio exterior y fomentar la inversión. La posibilidad de manejar con mayor libertad los tiempos de liquidación permite a las empresas una mejor planificación financiera y una reducción en los costos transaccionales. Desde el sector empresarial mendocino, especialmente en rubros vinculados a la maquinaria y el diseño, ven con buenos ojos estas actualizaciones que reducen la presión administrativa sobre las ventas internacionales.
Con este paquete de medidas, el Banco Central continúa desarmando el entramado de restricciones que caracterizó al mercado de cambios en los últimos años. Si bien el ingreso de las divisas sigue siendo un requisito ineludible para mantener la estabilidad de las reservas, la flexibilización de los plazos y la eliminación de límites para consumos particulares marcan un rumbo hacia la unificación definitiva. Se espera que estas decisiones contribuyan a dinamizar la actividad económica de las provincias exportadoras como Mendoza en el corto plazo.