El hijo de Fito Páez y Cecilia Roth lidera una empresa de merchandising musical con alcance internacional y recuperó el nombre de Paladium.
Martín Páez Roth creció rodeado de música, cine y teatro, pero eligió desarrollar una carrera propia lejos del escenario. A los 27 años, el hijo de Fito Páez y Cecilia Roth combina la gestión de una empresa vinculada al merchandising musical con proyectos culturales y una faceta artística que mantiene desde la infancia.
Actualmente vive en Buenos Aires y buena parte de sus días transcurren alrededor del trabajo. En una entrevista contó que su oficina está en el mismo edificio que su vivienda, una comodidad que acompaña una rutina particular: suele continuar trabajando hasta la madrugada y pasar varias veces del espacio personal al laboral.
Cómo convirtió el merchandising musical en una empresa con alcance internacional
Martín empezó en el negocio del merchandising hace aproximadamente nueve años, inicialmente alrededor de la tienda y los productos oficiales de Fito Páez.
Lo que comenzó como una actividad pequeña terminó creciendo hasta convertirse en MPR, una empresa especializada en diseño, producción, logística y comercialización de productos para músicos y bandas.
Para 2026, su estructura ya estaba muy lejos de ser únicamente un proyecto familiar. Martín contó que el equipo tenía unas 15 personas trabajando en Buenos Aires, una oficina más pequeña en Madrid y planes de desembarcar también en Estados Unidos.
La operación alcanza Latinoamérica, Estados Unidos, Canadá y Europa y trabaja con artistas argentinos y extranjeros.
Entre los nombres con los que estuvo vinculada la empresa aparecen Babasónicos, Charly García, El Kuelgue, Las Pastillas del Abuelo y Bandana, además de artistas internacionales cuyos acuerdos Martín señaló que no podía revelar públicamente.
Su perfil laboral actual en LinkedIn también lo presenta como CEO de MPR Group, dedicada al merchandising musical y a los servicios para shows y giras.
El proyecto con el que volvió a poner en movimiento el nombre de Paladium
A esa actividad le sumó otro proyecto propio: la recuperación de Paladium como una fiesta itinerante. El nombre pertenece a la histórica discoteca porteña de los años 80 y comienzos de los 90 por la que pasaron artistas como Charly García, Soda Stereo, Los Redondos y el propio Fito Páez.
Martín escuchó historias sobre aquel lugar desde chico, pero decidió avanzar con el proyecto sin involucrar previamente a sus padres. Según contó, Fito y Cecilia se enteraron cuando la primera fiesta ya estaba prácticamente armada.
La nueva versión combina DJs, vinilos, performances, visuales y música en vivo y busca que también se acerquen jóvenes que nunca conocieron el boliche original.
La pintura sigue presente en su rutina pese al crecimiento de sus negocios
Antes de convertirse en empresario, su principal expresión artística había sido la pintura. Empezó a dibujar alrededor de los tres años y en 2018 realizó una gran exposición en el Centro de Expresiones Contemporáneas de Rosario.
En aquellos años también se interesaba por la fotografía y mencionaba a Joan Miró, Guillermo Kuitca y Xul Solar entre sus referencias.
El crecimiento de sus negocios hizo que esa faceta quedara relegada, pero no desapareció. En marzo de 2026 contó que todavía dibuja y pinta casi todos los días, incluso mientras trabaja en su oficina.
También suele viajar al exterior para ver recitales con amigos y aprovecha esos viajes para observar cómo funcionan los puestos de merchandising de otros artistas.
El dato histórico que conecta a Paladium con el rock argentino
La discoteca original tuvo un lugar importante en la escena porteña de los años 80. En octubre de 1986 fue sede de la presentación de "Oktubre", el segundo álbum de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, uno de los discos más recordados del rock argentino. Ese pasado explica parte del peso simbólico que tiene recuperar el nombre de Paladium para nuevas generaciones.