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Mundo Internacional

Irán: los escenarios que se abren tras las amenazas de Trump y la sangrienta represión de las protestas

La Casa Blanca aplica sanciones y advierte sobre el peligro de bombardear el país, como ya lo hizo a mediados del año pasado.

Martes, 13 de Enero de 2026
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Donald Trump no solo tiene en la mira al hemisferio occidental. Con sus manos en Venezuela y la mirada fija sobre Cuba, el presidente estadounidense amenaza con atacar al gobierno de Irán, sometido a la mayor presión desde el triunfo de la revolución islámica en 1979.

El primer paso ya fue dado, aunque por ahora busca solo asfixiar económicamente a Teherán. "Con efecto inmediato, cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán deberá pagar un arancel del 25% en todas sus transacciones comerciales con los Estados Unidos de América. Esta orden es definitiva y vinculante", anunció en su red Truth Social.

Irán es hoy un foco de candentes manifestaciones opositoras. Con vivas al Sha (el título que recibían los monarcas iraníes, el último de los cuales fue derrocado por el actual modelo de gobierno teocrático), miles de personas salieron a las calles de Teherán y otras ciudades del país.

Las movilizaciones comenzaron a fines de diciembre como una protesta de comerciantes por el elevado costo de vida y la hiperinflación. Pero pronto se sumaron estudiantes y finalmente descontentos con el gobierno del ayatolá Ali Jamenei. La represión dejó cientos de muertos (más de 600 y hasta 3000 según cálculos de grupos de derechos humanos con base en el exterior). Irán cortó las comunicaciones y el servicio de internet.

En ese escenario, Trump amenazó con bombardear Irán, algo que ya hizo a mediados de 2025 cuando atacó, junto a Israel, varias centrales nucleares.

"Una cosa en la que el presidente es muy bueno es en mantener siempre todas sus opciones sobre la mesa. Y los ataques aéreos serían una de las muchas, muchas opciones que están sobre la mesa para el comandante en jefe", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Cuáles son las opciones que baraja Donald Trump

El gobierno iraní realizó el lunes una contramarcha en respaldo de la revolución islámica que copó la plaza central de Teherán, en un intento por aplacar la ola de protestas.

Estas son las manifestaciones más multitudinarias en el país tras la muerte en 2022 de Mahsa Amini, de 22 años, bajo custodia policial, que desencadenó una oleada de movilizaciones en todo el territorio.

En un marco de absoluta tensión y con morgues desbordadas según mostraron videos viralizados en redes sociales, el gobierno iraní advirtió que responderá ante cualquier nuevo ataque de EE.UU. o Israel.

El presidente del parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, alertó que en caso de un ataque estadounidense "tanto los territorios ocupados (Israel) como todos los centros militares, bases y barcos" de Estados Unidos e Israel en la región "serán objetivos legítimos".

Pero Trump no detuvo sus amenazas. Ve en esta crisis una oportunidad única para presionar a su gran enemigo en la región, ya golpeado por la guerra de los 12 días con Israel en junio del año pasado y con la derrota de sus grupos proxy en el área como Hamas en Gaza y el Hezbolláh libanés.

Ali Vaez, analista en temas iraníes del Crisis Group, una ONG internacional dedicada a la resolución de conflictos, dijo a TN que "Trump tiene una gama de opciones, tanto cinéticas como no cinéticas".

"Puede atacar las bases de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (una rama de las Fuerzas Armadas), llevar a cabo una decapitación política o atacar la infraestructura energética", sostuvo.

Para Vaez, "Trump también puede lanzar ciberataques para interrumpir la capacidad de comunicación del aparato represivo. Como alternativa, puede redoblar los esfuerzos en la aplicación de sanciones".

"Pero es probable que ninguna de estas opciones produzca el resultado de bajo costo y alto impacto que pretende", alertó.

El gobierno de Irán busca aplacar las protestas

En tanto, el gobierno de los ayatolás intenta sobrevivir en un contexto de absoluta tensión con más represión y una demostración de fuerza.

"Las protestas representan un serio desafío al régimen. Por eso, los líderes aplicaron mano dura. Es posible que el movimiento decaiga tras la reciente masacre. Pero resurgirá, porque el régimen simplemente es incapaz de abordar las causas subyacentes", dijo Vaez.

El principal problema que enfrentan los manifestantes es la anarquía y la falta de un liderazgo conocido.

Para Vaez, "los grupos de oposición externos solo tienen seguidores dentro de Irán, pero no han alcanzado una masa crítica ni tienen capacidad organizativa sobre el terreno". No tienen líderes capaces de liderar las protestas.

Reza Pahlevi, hijo mayor del último Shá de Irán, Mohamed Reza Pahlevi, busca ocupar ese rol desde el exilio. Así lanzó un "llamamiento a la acción" dirigido a los iraníes para que resistan "ya sea desde las calles o incluso desde sus propios hogares".

En un video en su canal de Telegram, llamó a inicios de enero a siete días de protestas. "Es fundamental mantener estas manifestaciones disciplinadas y lo más numerosas posibles", afirmó el heredero del Sha. Su plan no es solo derrocar al gobierno de los ayatoláh. Quiere restaurar la dinastía Pahlevi en Irán.