Mendoza, de de

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Los kelpers le respondieron a Estados Unidos ante la posibilidad de que retiren su apoyo al Reino Unido por Malvinas

Tras la filtración de que el Pentágono evalúa "sancionar" a Londres por su postura ante la guerra con Irán, los isleños recordaron el referéndum de 2013 y se defendieron con el "derecho de la autodeterminación".


Sabado, 25 de Abril de 2026

Luego de que se filtrara un correo interno del Pentágono sugiriendo que la administración de Donald Trump podría dejar de apoyar el reclamo británico sobre las Islas Malvinas en favor de Argentina, la comunidad isleña y el gobierno de Keir Starmer salieron al cruce.

Desde las islas, un portavoz kelper apeló al derecho internacional para responder a las versiones de una posible "represalia" estadounidense. "La autodeterminación es un derecho humano fundamental consagrado en el artículo uno, párrafo dos, de la Carta de las Naciones Unidas", sostuvieron.

Tanto los isleños como Londres volvieron a poner sobre la mesa los resultados de la consulta popular realizada hace más de una década. Recordaron que en aquel "referéndum observado internacionalmente, el 99,8% de los votantes, con una participación del 92 por ciento, votaron a favor de seguir siendo un territorio de ultramar del Reino Unido".

"Las islas Malvinas tienen plena confianza en el compromiso asumido por el Gobierno del Reino Unido de defender y respetar nuestro derecho a la autodeterminación", remarcaron desde el archipiélago.

Londres ratificó su postura: "No está en discusión"

En sintonía con los kelpers, Dave Pares, portavoz del primer ministro británico, afirmó que la soberanía británica sobre las islas "no está en cuestión": "El tema de las islas Malvinas y su soberanía británica, con el derecho de los isleños a la autodeterminación, no están en cuestión", dijo.

El origen del conflicto: el "castigo" de Washington

La polémica se desató tras conocerse un mail del Departamento de Defensa estadounidense que propone revisar el apoyo a las "posesiones imperiales" europeas (incluyendo Malvinas y las ciudades españolas de Ceuta y Melilla) como "castigo" a los países de la OTAN que no apoyaron ofensivamente la guerra contra Irán.

La relación entre Trump y Starmer se encuentra en su punto más crítico, luego de que el Reino Unido limitara el uso de sus bases aéreas solo a "propósitos defensivos", rechazando ser "arrastrado" a un conflicto abierto con Teherán.

En este contexto, el próximo lunes el Rey Carlos III llegará a Washington para reunirse con Donald Trump en la Casa Blanca.

El gobierno reafirmó ante el Reino Unido la soberanía sobre Malvinas

El presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno sostuvieron que "las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas", enfatizando derechos soberanos.

Quirno fue categórico al rechazar el derecho de la "autodeterminación" que hablan en el Reino Unido, señalando que las Naciones Unidas nunca han reconocido a los habitantes de las islas como un "pueblo" con derecho a decidir su destino, sino que se trata de una "población implantada" que no puede actuar como árbitro en una disputa territorial.

Malvinas: Reclamo histórico y soberanía argentina

Desde la perspectiva del Palacio San Martín, la ocupación británica que comenzó en 1833 constituyó un "acto de fuerza contrario al derecho internacional" que vulneró la integridad territorial de la Argentina, dando inicio a una situación colonial que persiste hasta la actualidad.

El canciller recordó que la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU insta a ambas naciones a resolver el conflicto mediante negociaciones bilaterales, un llamado que cuenta con el respaldo de múltiples organismos internacionales como la OEA, el Mercosur y el Grupo de los 77 y China.

El conflicto también suma una arista económica y de recursos naturales. Quirno denunció las actividades ilegales de exploración y explotación que llevan adelante las empresas Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Lp en el yacimiento "Sea Lion". Según el gobierno argentino, estas acciones buscan desconocer los derechos nacionales y violan directamente las resoluciones de la comunidad internacional.