Espacios en el centro y en el Este rinden homenaje a la tradición y al encuentro.
Una nueva tendencia gastronómica cobra fuerza en Mendoza con la proliferación de bodegones, cantinas y clubes que combinan platos abundantes y vinos con expresiones artísticas. La propuesta busca transformar la clásica salida a cenar en una experiencia cultural completa, donde la música en vivo, los juegos, la literatura y los objetos de nostalgia acompañan la sobremesa.
En el microcentro capitalino destacan varias alternativas. En La Alameda, El Bar de Don José rescató la casona del histórico bar "Los 2 Amigos" para ofrecer un bodegón tradicional con una activa agenda de tango, folclore, flamenco y ciclos de jazz. Por su parte, Biri Biri se posiciona como una cantina cultural sobre calle Rivadavia, apostando a la comida callejera latinoamericana, mesas comunitarias y noches de trivia.
A las opciones vigentes se sumará próximamente Astor Club, un multiespacio de más de 1.200 metros cuadrados conectado al Hotel Diplomatic sobre calle Sarmiento. Liderado por el sommelier Aldo Graziani, el proyecto combinará alta cocina, coctelería de autor y una cava destacada con un escenario subterráneo donde actuará una compañía estable de 14 músicos y bailarines de tango.
Esta movida que rescata la identidad popular no se limita al Gran Mendoza. El Este provincial también sumó su propia alternativa con la apertura de Vinito, un "bodegón de pueblo" ubicado sobre calle Remedios de Escalada en el departamento de General San Martín, pensado como un refugio de sabores hogareños.
Con una ambientación repleta de objetos retro como tocadiscos, radios antiguas, juguetes de lata y fotos históricas, el espacio en San Martín rinde homenaje a la memoria de la zona. Su propuesta gastronómica hace foco en las pastas artesanales, milanesas abundantes y el infaltable vino servido en jarra o pingüino.
Además de su oferta culinaria, Vinito ofrece una grilla artística dinámica que incluye desde noches de rock, jazz y folclore hasta funciones de magia y humor. De cara a los próximos meses, los propietarios proyectan sumar almuerzos los domingos, venta de productos regionales y la habilitación de su patio para la temporada estival.