El municipio suma especies resistentes como el Almez y acacias para afrontar el calor. Además, avanzó en la remoción preventiva de ejemplares en riesgo ante tormentas e intensas lluvias.
La Municipalidad de Guaymallén puso en marcha una estrategia de renovación del arbolado público orientada a adaptar la infraestructura verde urbana al cambio climático.
A través de la Subdirección de Espacios Verdes, el municipio evalúa la incorporación de especies con menor requerimiento hídrico para reducir la dependencia de los forestales tradicionales y soportar las altas temperaturas del verano mendocino.
En lo que va del año, la comuna incorporó 1.728 nuevos ejemplares de especies como el Almez (Celtis tala), la Acacia visco, la Acacia blanca, la Acacia roja y la Cina-cina. Estas variedades han mostrado una sobresaliente capacidad de adaptación a la escasez de agua y un desarrollo favorable en el entorno urbano. El objetivo central es construir un ecosistema forestal más diverso y resiliente frente a las sequías prolongadas que afectan a la región.
En paralelo, y ante la alerta por eventos meteorológicos severos vinculados al fenómeno del Súper Niño, la comuna intensificó los trabajos de mitigación de riesgos. Hasta el momento, las cuadrillas erradicaron 273 árboles en estado crítico o que presentaban fallas estructurales peligrosas para los vecinos. Las tareas preventivas se completaron con el despeje de cauces y canales de drenaje, evitando que la caída de ramas o la acumulación de maleza interfiera con el escurrimiento del agua durante tormentas intensas.