El fuerte temporal que afecta al sur mendocino desde el viernes dejó graves consecuencias en San Rafael. El Municipio trabaja en las zonas afectadas.
Las intensas lluvias registradas durante el fin de semana causaron importantes daños en diferentes zonas del departamento de San Rafael, como consecuencia de la crecida del río Diamante. Desde la noche del sábado, equipos de distintas áreas del Municipio trabajan de manera sostenida en tareas de asistencia, contención y recuperación en los sectores más afectados.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, rige alerta naranja para toda la provincia de Mendoza
Según informaron fuentes oficiales, las fuertes erogaciones del río perjudicaron a familias de Cuesta de Los Terneros, Los Coroneles, en Cuadro Benegas; La Cañadita y La Pichana, en Cañada Seca; y también a vecinos de sectores de calle Tulio Angrimán, en la Ciudad.
La caída de árboles, calles anegadas y malas condiciones climáticas obligaron a que personal de Obras Públicas lleve adelante trabajos de reparación y recuperación de infraestructura, mientras que las áreas sociales brindan acompañamiento y asistencia directa a los damnificados.
Las autoridades recomiendan transitar con extrema precaución, evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
Actualmente, rige alerta naranja en toda la provincia de Mendoza, por lo que los equipos municipales continúan en estado de alerta ante la posibilidad de nuevas lluvias y crecidas.
Cabe destacar que desde el viernes el clima viene mostrando un marcado nivel de inestabilidad en el sur mendocino, con la presencia de tormentas, abundante caída de agua, granizo y fuertes ráfagas de viento.
Los fenómenos más fuertes se registraron primero en Uspallata, pero con el correr de las horas las celdas se desplazaron hacia el Valle de Uco y el Sur provincial, donde se reportó caída de granizo y abundante precipitación.
Por otra parte, en horas de la tarde del sábado, en Uspallata, en la intersección de las rutas 52 y 149, un puente debió permanecer cerrado durante varias horas debido a la crecida del río Uspallata que alcanzó la calzada y la dejó intransitable.
En este contexto, durante la tarde del domingo se dispuso el corte preventivo de la Ruta Nacional 7 a la altura de Uspallata. La medida se dispuso tras la ruptura de una descarga aluvional, que provocó el arrastre de material sobre la calzada, generando riesgo para la circulación vehicular. Al cabo de unas horas, la ruta fue habilitada pero solicitaron circular con extrema precaución.
Actualmente, rige alerta naranja en toda la provincia de Mendoza, por lo que los equipos municipales continúan en estado de alerta ante la posibilidad de nuevas lluvias y crecidas.