Las autoridades detectaron consumo de alcohol en menores y venta de entradas en eventos que no contaban con autorización.
Tras semanas de planificación y advertencias, Mendoza transitó una nueva edición del Último Primer Día (UPD) con un fuerte despliegue de control. El Ministerio de Seguridad, en conjunto con los municipios, informó que el operativo arrojó como resultado la desactivación de 18 fiestas en toda la provincia. Las intervenciones se distribuyeron en los cuatro oasis, detectándose irregularidades principalmente vinculadas al expendio de bebidas alcohólicas a menores de edad y la comercialización de entradas para eventos no habilitados.
El Gran Mendoza fue el epicentro de la actividad, concentrando 10 de las 18 clausuras. Los procedimientos se realizaron en Lavalle, Las Heras, Maipú, Guaymallén y Luján de Cuyo, con una concurrencia estimada de 2.500 alumnos solo en esta región. En la mayoría de los casos, los inspectores constataron la presencia conjunta de mayores y menores de edad en salones o quintas, lo que motivó el cese inmediato de las actividades para garantizar la integridad de los adolescentes.
En el resto del territorio provincial, los controles también fueron estrictos: se interrumpieron 4 encuentros en el sur, 3 en la zona este y 1 en el Valle de Uco. Desde el área de Seguridad destacaron que, si bien se busca prevenir excesos, no todas las reuniones fueron suspendidas. En dos domicilios particulares se verificó que no existía venta de alcohol ni fines de lucro, por lo que se permitió que los estudiantes continuaran con su festejo bajo supervisión.
El UPD se ha consolidado como un rito de pasaje para los alumnos que inician su último año de secundaria. La logística detrás de estos eventos suele incluir meses de ahorro para contratar DJ, fotógrafos y transporte. Sin embargo, la preocupación de los padres y las autoridades por el consumo desmedido de alcohol ha obligado a las carteras de seguridad a diseñar operativos especiales que este año movilizaron a una gran cantidad de efectivos en las rutas y zonas de esparcimiento.
Un punto clave del operativo fue la participación ciudadana a través de las vías de contacto oficiales. Según el reporte, se recibieron alrededor de 25 llamados a la línea 0800 habilitada para denuncias, lo que permitió a las patrullas llegar a tiempo a lugares donde la música y el ruido alertaban a los vecinos. En total, más de 3.000 estudiantes formaron parte de los eventos intervenidos por el personal del programa de Diversión Nocturna y la Policía de Mendoza.
Con el inicio formal de las clases este lunes, las autoridades provinciales realizaron un balance positivo del despliegue, resaltando que no se registraron incidentes de gravedad. El operativo no solo buscó la clausura de lugares, sino también la concientización sobre los riesgos de los excesos en una noche que, para muchos jóvenes, marca el comienzo del fin de su etapa escolar. Mendoza vuelve a la normalidad tras un fin de semana marcado por los festejos de la promoción 2026.