El Gobierno provincial oficializó la aceptación de su dimisión y se inicia el proceso para elegir a su reemplazante.
El fiscal Santiago Garay dejará su cargo en la Justicia de Mendoza en los próximos días, luego de que el Gobierno provincial oficializara la aceptación de su renuncia a través de las vías administrativas correspondientes. La salida de este reconocido magistrado marca el fin de un ciclo en una de las fiscalías con mayor visibilidad operativa. Según lo previsto, Garay permanecerá en sus funciones hasta el 31 de marzo, fecha en la que se hará efectiva su desvinculación definitiva del Ministerio Público Fiscal, dejando una vacante que deberá ser cubierta mediante los mecanismos legales habituales.
Hasta su salida, el magistrado estará al frente de la Fiscalía de Instrucción Numero 38, perteneciente a la Unidad Fiscal de Delitos contra el Medio Ambiente, Animales y No Especializados. Sin embargo, su recorrido judicial es mucho más amplio; Garay ocupó un rol de peso durante años como fiscal de Homicidios, donde intervino en investigaciones de alto impacto y causas extremadamente sensibles para la opinión pública mendocina. Esta experiencia lo consolidó como un nombre de referencia tanto en el ámbito tribunalicio como en el arco político provincial.
La partida de Garay no pasa desapercibida en los pasillos de Tribunales, ya que se trataba de un instructor con gran rodaje en la resolución de conflictos complejos. Su renuncia vuelve a poner el foco sobre los movimientos internos y la renovación de cuadros dentro del Ministerio Público Fiscal. Las autoridades deberán ahora iniciar el proceso de selección para encontrar un perfil que pueda asumir la responsabilidad de conducir las investigaciones en una unidad que maneja temáticas cada vez más relevantes para la comunidad, como el maltrato animal y la preservación ambiental.
Desde el entorno judicial destacan que la transición se realizará de manera ordenada para no resentir el servicio de justicia en las causas que actualmente se encuentran en trámite. Una vez que se concrete el alejamiento de Garay en abril, se espera que se designen subrogancias temporales hasta que se defina al nuevo titular de la dependencia. El nombre del sucesor será clave para mantener la continuidad del trabajo realizado en una de las oficinas fiscales con mayor carga administrativa del Gran Mendoza.
Con esta renuncia, se cierra una etapa para uno de los fiscales que supo estar en el centro de las crónicas policiales más resonantes de la última década. El Ministerio Público Fiscal enfrenta ahora el desafío de reorganizar sus equipos internos frente a una serie de jubilaciones y alejamientos que están reconfigurando el mapa de la investigación penal en la provincia. La oficialización de la baja por parte del Ejecutivo provincial es el primer paso formal de un recambio que generará expectativas en todo el sector tribunalicio.