El servicio unirá La Colonia con la estación Gutiérrez, permitiendo el trasbordo con el Metrotranvía en apenas 12 meses de obra.
El proyecto del tren de cercanías, una de las obras de movilidad más esperadas para vincular el Este mendocino con el Gran Mendoza, comenzó a mostrar movimientos administrativos concretos. El gobernador Alfredo Cornejo confirmó que la provincia se encuentra evaluando diversas propuestas para la construcción de los 33 kilómetros de traza y las 8 estaciones previstas. La licitación abarca tres rubros fundamentales: la ejecución de la infraestructura, la operación del servicio por un período de 15 años y la provisión del material rodante que transportará a los pasajeros.
El trazado del nuevo servicio utilizará las vías del Ferrocarril General San Martín, conectando La Colonia, en Junín, con la estación Gutiérrez, en Maipú. Este punto es neurálgico, ya que allí los usuarios podrán combinar con el Metrotranvía para llegar al centro capitalino. Con una inversión estimada de 150 millones de dólares garantizados por los Fondos del Resarcimiento, la obra atravesará localidades clave como Palmira, Barcala, Fray Luis Beltrán, Rodeo del Medio, General Ortega y Coquimbito, ofreciendo una alternativa real al auto particular y al colectivo.
Un aspecto técnico central del diseño es que el tren de pasajeros deberá convivir con el transporte ferroviario de cargas. Aunque el proyecto mendocino corre por el ramal San Martín, las autoridades siguen de cerca la política nacional de privatización y licitación de empresas como Belgrano Cargas. El nuevo modelo de "open access" o acceso abierto que impulsa la Nación permitirá que distintos operadores utilicen la infraestructura, un esquema que Mendoza planea aprovechar para integrar capital privado en la operación del servicio sin pagar canon por el uso de las vías.
La iniciativa, que originalmente fue planteada en 2017 pero quedó postergada por la gestión nacional anterior, cuenta ahora con el aval para intervenir sobre la traza existente. Según detalló el mandatario provincial, existe una competencia saludable entre los oferentes en todos los rubros licitados, lo que permitiría adjudicar los trabajos en el corto plazo. El objetivo principal es reducir la congestión vehicular en la Ruta 7 y modernizar la matriz de transporte de la provincia bajo un sistema eficiente y de bajo impacto ambiental.
El plazo de ejecución estimado es de tan solo 12 meses una vez iniciados los trabajos, lo que genera grandes expectativas en los departamentos del Este. Al utilizar infraestructura ya existente, se aceleran los tiempos de obra y se optimizan los recursos. De concretarse los plazos previstos, Mendoza recuperará un servicio de pasajeros histórico bajo una lógica de funcionamiento moderna y menos centralizada, alineada con la emergencia ferroviaria nacional y la búsqueda de una mayor participación de actores regionales en la red ferroviaria.