El Gobierno de Mendoza promulgó este lunes dos normativas que transforman la gestión urbana.
El Gobierno de Mendoza oficializó este lunes, a través del Boletín Oficial, la promulgación de dos leyes de alto impacto para la convivencia urbana y el medio ambiente. Por un lado, se puso en marcha la reforma del arbolado público, una medida que otorga mayor autonomía a los municipios para decidir sobre el mantenimiento y retiro de ejemplares. Por otro, comenzó a regir la normativa que permite a los ciudadanos colaborar con la seguridad vial mediante el envío de fotos y videos que registren posibles infracciones de tránsito en las calles mendocinas.
La reforma del arbolado busca terminar con las demoras administrativas que obligaban a los intendentes a pedir autorización al Ejecutivo provincial para cada intervención. A partir de ahora, cada comuna tendrá jurisdicción exclusiva sobre sus calles y plazas, debiendo presentar un Plan de Manejo Integral cada cuatro años. La ley promueve el "policultivo" para evitar que plagas masivas destruyan superficies verdes enteras y fomenta el uso de especies con copas más pequeñas y "poda mínima", buscando optimizar el recurso hídrico y reducir la generación de residuos en toda la provincia.
En cuanto a la participación ciudadana en materia vial, la nueva norma habilita el envío de material audiovisual a través de canales digitales oficiales, como sitios web o aplicaciones de mensajería. Estos aportes servirán como una "comunicación ciudadana" para que las autoridades detecten faltas graves. Si bien no constituyen una denuncia formal ni validan automáticamente una multa, los juzgados viales podrán utilizar este material como prueba junto a un informe preliminar para sancionar a los infractores, siempre que se verifique la veracidad del contenido.
La normativa ambiental también establece pautas estrictas sobre la identidad de las ciudades, prohibiendo a los municipios cambiar nombres históricos de paseos o calles dados por ley. En lo técnico, se definirá un listado de especies recomendadas según cada oasis, diferenciando entre avenidas y calles angostas para asegurar que el crecimiento de las raíces y copas no afecte la infraestructura urbana. Además, se planificarán plantaciones escalonadas para evitar que el bosque público envejezca de forma simultánea y requiera reemplazos masivos.
Con la promulgación de estas leyes, Mendoza busca modernizar el control estatal y la protección de su patrimonio forestal. La descentralización operativa permitirá a los intendentes responder con mayor velocidad a los reclamos de los vecinos por árboles secos o peligrosos, mientras que el uso de la tecnología en el control vial apunta a generar una mayor conciencia al volante. Ambas medidas ya se encuentran plenamente vigentes y los municipios deberán comenzar a designar sus áreas competentes para aplicar los nuevos protocolos de forma inmediata.